Grecia continúa luchando contra una serie de incendios forestales que afectan distintas regiones del país, especialmente en las proximidades de Atenas, en Grecia central y en la isla de Creta, donde las altas temperaturas, la sequía y los fuertes vientos siguen dificultando las labores de extinción.
Las autoridades ordenaron nuevas evacuaciones preventivas en varias comunidades al oeste de la capital y en zonas costeras de Beocia, donde el avance de las llamas obligó incluso a evacuar por mar a decenas de personas debido a la intensa humareda. En Creta, otro gran incendio obligó a desalojar a unas 2.000 personas, entre residentes y turistas.
Los bomberos permanecen desplegados en varios frentes activos, algunos de ellos de difícil acceso. Aunque la intensidad del viento ha disminuido ligeramente en algunas áreas, las condiciones meteorológicas continúan favoreciendo la propagación del fuego.
La ola de incendios forma parte de una crisis que afecta a buena parte del sur de Europa. Mientras Francia y España han logrado estabilizar algunos de los mayores focos registrados en los últimos días, Grecia sigue siendo uno de los países más afectados por el elevado riesgo de incendios.
Los expertos atribuyen la gravedad de esta temporada a la combinación de olas de calor excepcionales, sequía prolongada y condiciones climáticas extremas, factores que incrementan significativamente el riesgo de grandes incendios forestales en la cuenca mediterránea.