NBA: Los Chicago Bulls mantienen su paso arrollador y vencen 135-125 a los Knicks de Nueva York

02 novembre 2025 - 10:22

El mejor inicio de la historia de los Bulls con una victoria contundente ante los Knicks de Mike Brown. Un estelar Josh Giddey lideró la goleada de los Bulls que marca el mejor inicio del equipo de Chicago desde hace 29 años.

Un inicio fulgurante que ilusiona a Chicago

Desde el salto inicial, los Bulls impusieron su ritmo vertiginoso. El público del United Center disfrutó de un equipo decidido, con movimientos rápidos y precisión en el tiro. Josh Giddey asumió el liderazgo en la conducción, mostrando madurez, visión y capacidad para involucrar a sus compañeros. El equipo de Billy Donovan salió con una energía contagiosa, logrando un parcial de 18-4 en los primeros minutos que marcó el tono del encuentro.

Josh Giddey, el motor de la victoria

El joven australiano firmó una actuación de ensueño. Con 28 puntos, 12 asistencias y 8 rebotes, Giddey fue el cerebro detrás del éxito de Chicago. Controló el ritmo del partido, encontró siempre al compañero libre y anotó en los momentos más calientes. Su conexión con Zach LaVine y DeMar DeRozan fue determinante para mantener la fluidez ofensiva. Cada posesión pasaba por sus manos, y los Knicks nunca encontraron la forma de frenarlo.

La ofensiva de los Bulls no dio respiro

El conjunto local mostró una de sus mejores versiones ofensivas de los últimos años. Cinco jugadores terminaron con doble dígito en puntos: además de Giddey, LaVine sumó 25, DeRozan aportó 23, Nikola Vučević agregó 17 y Coby White contribuyó con 14 desde la banca. El acierto en tiros de campo fue notable, con un 55% de efectividad, incluyendo un 44% desde la línea de tres. Los Bulls se mostraron versátiles y agresivos, moviendo la pelota con inteligencia y atacando con decisión.

Los Knicks luchan, pero no logran detener el vendaval

El equipo dirigido por Mike Brown intentó mantenerse en el partido a través de la intensidad defensiva y el liderazgo de Jalen Brunson. El base neoyorquino anotó 30 puntos y repartió 9 asistencias, pero se encontró demasiado solo ante la contundencia ofensiva rival. Julius Randle sumó 22 tantos y 10 rebotes, pero los Knicks sufrieron cada vez que Chicago aceleró el ritmo. En el tercer cuarto, la diferencia llegó a ser de 20 puntos, dejando al conjunto visitante sin capacidad de reacción.

Un equipo con confianza y equilibrio

Lo más destacable del conjunto de Chicago no es solo su efectividad ofensiva, sino también su compromiso defensivo. Caruso y Patrick Williams aportaron energía en la marca, forzando pérdidas clave y cerrando líneas de pase. En los momentos en que los Knicks intentaron acercarse, la defensa colectiva de los Bulls apareció con intensidad y orden. Este equilibrio entre ataque y defensa ha sido la clave del excelente inicio de temporada.

El impacto del nuevo proyecto de Billy Donovan

El entrenador Billy Donovan ha logrado construir un equipo sólido y con identidad. La llegada de Josh Giddey le dio al equipo una nueva dimensión ofensiva, permitiendo una circulación más fluida y una toma de decisiones más inteligente. Donovan ha insistido en la importancia de compartir la pelota y mantener la energía en ambos costados de la cancha, y sus jugadores lo están ejecutando con disciplina. La química dentro del vestuario es evidente, y los resultados comienzan a reflejar ese trabajo.

Récord histórico y optimismo en Chicago

Con este triunfo, los Bulls firmaron su mejor inicio en 29 años, un registro que no se veía desde la temporada 1996-97, cuando el equipo todavía contaba con Michael Jordan y Scottie Pippen. Las comparaciones son inevitables, pero el plantel actual prefiere mantener los pies en la tierra. “Estamos disfrutando el momento, pero sabemos que esto apenas comienza”, declaró Giddey tras el partido. “Nuestro objetivo es seguir creciendo como equipo y competir cada noche al máximo nivel.”

Los Knicks buscan respuestas tras un inicio irregular

Para los New York Knicks, la derrota deja más preguntas que respuestas. A pesar del talento de su plantilla, el conjunto de Mike Brown no logra encontrar consistencia. El equipo neoyorquino ha mostrado altibajos defensivos y poca coordinación en el ataque estático. Randle y Barrett alternan grandes noches con actuaciones discretas, mientras que el banco de suplentes sigue sin ofrecer el apoyo necesario. La presión aumenta para un conjunto que aspira a estar entre los mejores del Este.

Chicago mira hacia el futuro con ilusión

La ciudad de Chicago vive un renacer del entusiasmo por su equipo de baloncesto. Las gradas del United Center vuelven a vibrar como en los años dorados, y el público se ilusiona con un grupo joven, talentoso y comprometido. La combinación de estrellas consolidadas y promesas emergentes parece haber devuelto la esperanza a una franquicia que llevaba demasiado tiempo buscando su identidad.

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