MLB: Nuevo sistema automatizado de Reto de Bolas y Strikes en la Major League Baseball a partir de la temporada 2026

24 septembre 2025 - 08:21

La MLB va a vivir un momento histórico a partir del año que viene que marcará su transformación tecnológica con el nuevo uso automatizado del reglamento de Reto de Bolas y Strickes (ABS). Se trata de una tecnología pionera cuyo cometido es eliminar la polémica en la zona de Strikes y tomar decisiones acertadas detrás del plató.

Un cambio largamente discutido

El béisbol profesional de Estados Unidos ha experimentado en los últimos años un proceso de modernización constante: desde el reloj de lanzamiento para acortar la duración de los juegos hasta la revisión de jugadas por video. Sin embargo, el control del home plate —específicamente, la zona de strike— seguía siendo terreno casi exclusivo del juicio humano. Las polémicas decisiones de los árbitros, capaces de alterar el curso de un encuentro, motivaron discusiones interminables entre managers, jugadores y fanáticos.

El sistema ABS llega para responder a esas inquietudes. Desarrollado tras varios años de pruebas en ligas menores y en eventos de exhibición, su objetivo es claro: eliminar la subjetividad en la decisión de bolas y strikes y garantizar que cada lanzamiento se evalúe de acuerdo con una zona de strike estandarizada y monitoreada por tecnología de alta precisión.

Cómo funciona el ABS

El Automated Ball-Strike System emplea un conjunto de cámaras de alta velocidad y radares que rastrean la trayectoria de cada lanzamiento. Un software calcula en milisegundos si la pelota cruza la zona de strike oficial, determinada por la altura del bateador y las dimensiones reglamentarias.

El árbitro principal seguirá presente detrás del plato, pero recibirá una señal en un dispositivo auditivo que le indicará si el lanzamiento es bola o strike. Su labor se concentrará en anunciar la decisión, mantener el ritmo del juego y supervisar jugadas en el plato, como toques o colisiones. De esta forma, la autoridad humana no desaparece, pero se respalda en datos objetivos.

Además, el sistema contempla un mecanismo de reto: cada equipo dispondrá de un número limitado de revisiones por partido para impugnar la decisión del ABS. En estos casos, la revisión será inmediata y definitiva, sin largas pausas, lo que evita demoras excesivas.

Pruebas y resultados previos

La MLB ha experimentado con esta tecnología desde 2019 en la Atlantic League y más tarde en ligas menores, afinando parámetros como la sensibilidad de las cámaras y la consistencia de la zona de strike. Según reportes oficiales, el margen de error se ha reducido a niveles mínimos, y los tiempos de juego no se han visto afectados de manera significativa.

Jugadores y managers que participaron en estas pruebas han expresado opiniones mixtas. Algunos lanzadores valoran la consistencia: saben que cada lanzamiento será evaluado con el mismo criterio. Por otro lado, ciertos bateadores aseguran que el sistema, aunque preciso, puede ser “implacable” con los bordes de la zona, donde antes el criterio humano ofrecía cierto margen.

Impacto en la estrategia y el espectáculo

La adopción del ABS no es solo una cuestión técnica; también afecta la estrategia de juego. Los lanzadores deberán ajustar su enfoque, conscientes de que no podrán “pintar” las esquinas esperando que el árbitro se equivoque. Los bateadores, en cambio, tendrán que confiar en su disciplina, sabiendo que la zona es uniforme para todos.

Para los entrenadores, el reto automatizado introduce una nueva dimensión táctica: decidir cuándo utilizar los desafíos disponibles puede marcar la diferencia en momentos clave del partido.

En términos de espectáculo, la MLB confía en que el ABS reduzca las controversias y eleve la sensación de justicia, algo que, en teoría, atraerá a nuevos aficionados. No obstante, algunos puristas lamentan la posible pérdida de la “mística” del arbitraje humano, donde la personalidad de cada umpire añadía un matiz único a cada encuentro.

Reacciones en la comunidad del béisbol

La noticia ha generado un amplio debate. Jugadores veteranos, como algunos receptores con larga trayectoria, han manifestado su preocupación por la disminución del rol del catcher en el “framing” —la habilidad de presentar el lanzamiento para influir en el árbitro—, una destreza que históricamente ha sido muy valorada.

Por su parte, directivos y analistas celebran que la MLB dé un paso hacia la transparencia y la equidad competitiva. Los fanáticos más jóvenes, acostumbrados a la tecnología en otros deportes, ven en el ABS un avance natural que moderniza el béisbol sin alterar su esencia.

Un futuro marcado por la innovación

El estreno oficial del ABS en 2026 marcará un antes y un después en la historia de la MLB. La liga busca con ello adaptarse a un entorno deportivo cada vez más competitivo, donde la precisión y la objetividad son valores apreciados tanto por los jugadores como por los espectadores.

La temporada 2025 servirá como transición, con más pruebas en ligas menores y partidos de exhibición para pulir detalles. Cuando el Opening Day 2026 llegue, el béisbol habrá dado un paso definitivo hacia una era en la que la tecnología y la tradición convivirán en el diamante.

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