El sueco Armand Duplantis volvió a redefinir los límites de su disciplina al superar los 6,29 metros en el Gyulai István Memorial de Budapest. La marca, un centímetro por encima de su plusmarca anterior, confirma su hegemonía en el salto con pértiga y alimenta la expectativa de que pronto cruce la barrera de los 6,30 metros.
El sueco Armand Duplantis rozó la hazaña de duplicar la marca del británico Francis Temple, quien estableció el primer récord de salto con pértiga en 1845 con 3,15 metros. Armand fue la estrella indiscutible del Gyulai István Memorial de Budapest, en Hungría, donde su marca fue el evento más destacado del torneo.
Un dominio que parece inquebrantable
Duplantis, nacido en Lafayette, Luisiana, pero representando a Suecia por la nacionalidad sueca de su madre, ha convertido la mejora de récords en una rutina casi anual. Desde que rompió por primera vez el récord mundial en 2020, lo ha superado en varias ocasiones, cada vez con una ejecución impecable y un margen que deja boquiabiertos a aficionados y expertos.
La marca de 6,29 metros supera en un centímetro su anterior récord, logrado en 2024, y vuelve a demostrar que su técnica, fuerza y mentalidad están a un nivel que ningún otro pertiguista puede igualar actualmente.
“Sabía que tenía buenas sensaciones hoy, el clima era perfecto y el público estaba increíble. Cuando caí en la colchoneta y vi la barra intacta, fue un momento de pura felicidad”, declaró Duplantis tras su histórica actuación en suelo húngaro.
Una competencia de alto nivel en Budapest
El Gyulai István Memorial reunió a varios de los mejores saltadores del planeta, pero desde las primeras rondas fue evidente que Duplantis estaba en una liga aparte. Superó sin dificultades alturas como 5,80 m y 6,00 m, y aseguró la victoria antes de siquiera intentar el récord.
Una vez garantizado el primer puesto, pidió que colocaran la barra en 6,29 m. El estadio guardó silencio absoluto mientras Duplantis iniciaba su carrera. La ejecución fue perfecta: un impulso explosivo, una transición suave y un giro en el aire que lo llevó a superar la barra con centímetros de sobra.
Un legado que crece salto a salto
Con este nuevo récord, Duplantis suma ya más de media docena de plusmarcas mundiales en su corta pero brillante carrera. Su dominio recuerda a leyendas como Sergey Bubka, quien durante los años 80 y 90 también batió el récord en múltiples ocasiones. Sin embargo, la consistencia y la juventud del sueco hacen pensar que aún tiene varios años para seguir elevando la marca.
Los especialistas destacan que Duplantis no solo cuenta con una técnica depurada, sino también con una fortaleza mental excepcional. En un deporte donde la presión y la precisión juegan un papel crucial, su capacidad para rendir en los momentos más exigentes es lo que lo convierte en un competidor único.
El contexto histórico de la marca
Superar los 6 metros era, hasta hace poco, una meta casi inalcanzable que solo unos pocos atletas lograban en toda su carrera. Hoy, Duplantis lo hace de manera habitual y ya roza la barrera de los 6,30 metros, una altura que hace apenas una década se consideraba ciencia ficción.
La progresión del sueco se da en un contexto donde la tecnología de pértigas, el entrenamiento y la preparación física han evolucionado, pero sigue siendo su talento natural y su disciplina lo que marca la diferencia.