La UBA concederá a Lionel Messi su máxima distinción honorífica el próximo 6 de octubre, pocas horas antes de que el capitán dispute ante Benín su último partido con la Albiceleste en el Monumental. La universidad no reconoce únicamente al futbolista y sus títulos: eleva a categoría académica su dimensión como símbolo de la cultura popular y de la identidad argentina.
Lionel Messi llegará a su último partido con Argentina con un reconocimiento que trasciende el fútbol. La Universidad de Buenos Aires (UBA) ha decidido concederle el título de Doctor Honoris Causa, la máxima distinción honorífica de una de las instituciones académicas más prestigiosas de América Latina.
El Consejo Superior de la universidad aprobó por unanimidad la propuesta. El diploma y la medalla serán entregados el martes 6 de octubre, antes del amistoso entre Argentina y Benín en el estadio Monumental de Buenos Aires, escenario elegido para poner fin a más de dos décadas de Messi con la selección.
La elección del momento confiere al reconocimiento un fuerte componente simbólico. La despedida deportiva y el homenaje académico confluirán en una misma jornada: antes de vestir por última vez la camiseta argentina, Messi será reconocido por una universidad pública que ha querido interpretar su trayectoria como parte de un patrimonio que supera los límites del deporte.
De campeón del mundo a símbolo cultural
La resolución de la UBA destaca la «excelencia, perseverancia, humildad y ejercicio ético» demostrados por Messi a lo largo de su carrera, así como su compromiso con la representación internacional de Argentina.
El rector Ricardo Gelpi ha situado el reconocimiento en un plano que va más allá de los resultados obtenidos sobre el césped. Para la universidad, Messi se ha convertido en un referente de la cultura popular argentina y en uno de los principales símbolos contemporáneos de la identidad del país.
El Doctorado Honoris Causa no constituye un título académico obtenido mediante estudios de doctorado o la elaboración de una tesis. Es una distinción con la que las universidades reconocen aportaciones o trayectorias excepcionales en ámbitos científicos, culturales, sociales, artísticos y, en determinados casos, deportivos.
En Messi, la UBA ha decidido reconocer precisamente esa dimensión que desborda su profesión: la transformación de un futbolista en un fenómeno cultural de alcance mundial.
Una generación de títulos con la Albiceleste
El homenaje llega después de que Messi completara el periodo más exitoso de su carrera con la selección. Tras años en los que los grandes títulos internacionales parecían resistírsele, condujo a Argentina a la Copa América de 2021, la Finalissima de 2022, el Mundial de Catar del mismo año y una nueva Copa América en 2024.
A ello se suman los subcampeonatos mundiales de 2014 y 2026. La final de este último Mundial terminó convirtiéndose en el último gran capítulo competitivo de Messi con la camiseta nacional.
A sus 39 años, el rosarino cerrará su trayectoria internacional como máximo goleador, máximo asistente y futbolista con mayor número de partidos disputados con Argentina.
Pero esas cifras cuentan solo una parte de la historia que pretende reconocer la UBA. Su resolución pone el acento en el significado adquirido por Messi para varias generaciones de argentinos y en la capacidad del deporte para convertirse también en vehículo de representación cultural de un país.
El Monumental prepara la última noche
El amistoso frente a Benín ha adquirido así una dimensión que poco tendrá de amistosa en términos emocionales. Las entradas para el Monumental se agotaron rápidamente y antiguos compañeros, jugadores de la actual selección y miles de aficionados se preparan para despedir al futbolista que durante más de veinte años representó a Argentina.
Antes de que ruede el balón llegará el homenaje de la Universidad de Buenos Aires.
Será una imagen poco habitual: el capitán de la selección argentina recibiendo la máxima distinción de la UBA en el mismo estadio en el que, poco después, se vestirá por última vez de celeste y blanco.
El 6 de octubre, Argentina no despedirá únicamente a uno de sus futbolistas. La universidad pública reconocerá primero al símbolo; el Monumental despedirá después al jugador.