El presidente de Estados Unidos anuncia a los ganadores de los prestigiosos premios de artes escénicas mientras impulsa una reconfiguración ideológica del Centro Kennedy.
Donald Trump presentó este miércoles a los galardonados de la edición 2025 de los Kennedy Center Honors: el actor Sylvester Stallone, la cantante Gloria Gaynor y la banda de rock Kiss, junto al actor británico Michael Crawford y el cantante country George Strait. El anuncio se realizó en la sede del teatro en Washington, donde el mandatario reveló que participó en “el 98 %” del proceso de selección y que conducirá personalmente la gala televisada en diciembre para “aumentar la audiencia”.
Trump dedicó elogios personalizados, con especial énfasis en Stallone, a quien llamó “amigo” y “leyenda de la gran pantalla”. Recordó su papel en Rocky como una interpretación imposible de igualar y afirmó que nunca recibió el reconocimiento que merecía.
El acto refleja un giro más amplio en la gestión cultural impulsada por el presidente desde su retorno a la Casa Blanca. A comienzos de año destituyó a la junta directiva del Centro Kennedy, la reemplazó por aliados y se autoproclamó presidente de la institución. Asegura haber eliminado contenidos “woke” de la programación y prometió una remodelación del edificio, incluida la instalación de nuevas butacas.
Estos premios, creados en 1978, distinguen a figuras influyentes de las artes escénicas estadounidenses. Trump confesó que le habría gustado recibir uno, y que al no conseguirlo decidió “convertirse en presidente” para otorgárselo él mismo.
La ceremonia de entrega se enmarca en un contexto político y cultural más amplio. El presidente también ha tomado el control de la policía local de Washington y desplegado la Guardia Nacional, en contra de las autoridades municipales, como parte de su campaña contra la criminalidad. Paralelamente, inició una revisión de contenidos en el Instituto Smithsonian para alinearlos con su visión política.
El listado de premiados de este año combina leyendas de la música, el teatro y el cine con un presidente que ha convertido la cultura en un campo de batalla ideológica. En diciembre, la gala de los Kennedy Center Honors se perfila como un acto artístico con guion político, pensado para consolidar la impronta cultural que Trump busca imponer.