El Museo del Diseño acogerá desde julio la exposición Cómo diseñar una revolución, un recorrido por las formas gráficas y arquitectónicas que acompañaron los procesos sociales en Chile entre 1950 y 1970. La muestra reúne obras de figuras clave como Cecilia Vicuña, Lotty Rosenfeld y el arquitecto Alejandro Aravena, e indaga cómo el diseño se convirtió en herramienta política durante la Guerra Fría.
A través de carteles, instalaciones, registros audiovisuales y proyectos urbanos, la exposición narra cómo el arte visual fue parte activa en procesos de movilización social, identidad colectiva y participación ciudadana. Las piezas dialogan con contextos latinoamericanos marcados por la utopía, la censura y la creatividad militante.
El traslado de esta muestra a Europa responde al creciente interés por las estéticas del Sur Global y su influencia en los lenguajes contemporáneos del diseño y la política. En palabras de los curadores, el objetivo es “mostrar que el diseño también revoluciona, no sólo embellece”.
La exposición forma parte de una serie de actividades del museo barcelonés dedicadas a las conexiones entre estética y transformación social.