Miami — La música latina sigue expandiendo sus fronteras y ahora encuentra en el cine su nuevo aliado narrativo. Durante la Billboard Latin Music Week 2025, celebrada en el Fillmore Miami Beach, un panel titulado “El futuro del cine y la música” reunió a figuras clave de ambas industrias para analizar cómo las historias latinas pueden ganar fuerza cuando se combinan imagen y sonido.
El encuentro, organizado por Sony Music Latin, Sony Pictures y Rancho Humilde, reunió a Afo Verde, presidente y CEO de Sony Music Latin Iberia; Jimmy Humilde, fundador del sello Rancho Humilde; y Sanford Panitch, presidente de Sony Pictures Motion Picture Group. La moderación estuvo a cargo de la periodista Leila Cobo, directora de contenido latino de Billboard.
Durante la charla, los panelistas coincidieron en que la colaboración entre la música y el cine no es una tendencia pasajera, sino una evolución natural del arte latino. “El público latino representa entre el 30 y el 40 % de la taquilla en cada película”, señaló Panitch, subrayando la necesidad de historias auténticas que reflejen las experiencias de las comunidades latinas.
Por su parte, Jimmy Humilde recordó que la pandemia fue el punto de partida para llevar la cultura mexicoamericana al cine: “Cuando el mundo se detuvo, entendimos que debíamos contar nuestra historia con nuestras propias imágenes”.
Afo Verde destacó la dimensión creativa de este cruce de lenguajes. “En cada época los artistas reinventan su manera de comunicar. Hoy, esa reinvención pasa por el cine, un espacio que amplía la emoción y la identidad”, afirmó.
La alianza entre las grandes productoras y los sellos latinos representa un cambio estructural. Ya no se trata solo de incluir canciones en bandas sonoras, sino de crear películas que nazcan de la música, con sus ritmos, acentos y territorios simbólicos.
Con una audiencia global en expansión y un mercado que valora la diversidad cultural, la música latina ha dejado de ser un género periférico. En su diálogo con el cine, se consolida como un lenguaje capaz de contar —y cantar— el nuevo rostro de América Latina.