España se sitúa a la vanguardia de la investigación espacial europea con ARRAKIHS, la primera misión científica de la Agencia Espacial Europea (ESA) liderada por el país. El proyecto acaba de entrar oficialmente en su fase de desarrollo y tiene como objetivo arrojar nueva luz sobre uno de los mayores enigmas de la cosmología moderna: la materia oscura y su papel en la formación de las galaxias.
La misión ARRAKIHS (Analysis of Resolved Remnants of Accreted galaxies as a Key Instrument for Halo Surveys) representa un hito para la comunidad científica española al convertirse en la primera misión científica de la ESA coordinada desde España.
Su lanzamiento está previsto para 2030 y contará con instrumentos de alta sensibilidad capaces de observar estructuras extremadamente débiles alrededor de galaxias cercanas. Estas observaciones permitirán estudiar cómo se formaron y evolucionaron las galaxias a lo largo de miles de millones de años.
En busca de la materia oscura
Uno de los principales objetivos de ARRAKIHS será analizar los halos galácticos, regiones que rodean a las galaxias y donde la materia oscura ejerce una influencia determinante.
Aunque constituye aproximadamente el 85 % de la materia del universo, la materia oscura sigue siendo invisible para los telescopios convencionales. Los científicos solo pueden detectar sus efectos gravitacionales sobre estrellas y galaxias.
La nueva misión permitirá recopilar datos sin precedentes para comprender mejor cómo esta materia invisible ha modelado la estructura del cosmos.
Liderazgo español
El proyecto está coordinado por instituciones científicas españolas en colaboración con centros de investigación europeos y la propia Agencia Espacial Europea.
La entrada en la fase de desarrollo supone que el diseño tecnológico de la misión ha superado las evaluaciones preliminares y que comienza ahora la construcción de los sistemas e instrumentos que viajarán al espacio.
Una apuesta por la ciencia del futuro
ARRAKIHS se inscribe en la estrategia europea para fortalecer la investigación espacial y consolidar el liderazgo científico del continente en campos clave como la cosmología, la astrofísica y la exploración del universo profundo.
Para España, la misión representa además una oportunidad para reforzar su industria aeroespacial y proyectar internacionalmente la capacidad de sus centros de investigación.