Golpe duro para la franquicia de Maryland: el dominicano Félix Bautista estará fuera más de un año tras someterse a cirugía en el hombro de lanzar.
Se vienen momentos complicados para los Orioles de Baltimore, que pierden a su cerrador estrella, el dominicano Félix Bautista, fuera de acción por al menos 12 meses debido a una lesión en el hombro.
La historia reciente de Bautista es la de un lanzador extraordinario castigado por las lesiones. Tras una operación Tommy John en 2023, el dominicano se perdió toda la campaña 2024. Volvió este año con hambre y con la intención de recuperar su estatus como uno de los cerradores más dominantes de las Grandes Ligas. Y lo estaba logrando: acumulaba 19 salvamentos en 20 oportunidades, con una efectividad (ERA) de 2.60 y 50 ponches en apenas 34⅔ entradas. Su presencia garantizaba estabilidad en las últimas entradas, un lujo en una MLB cada vez más marcada por el desgaste del bullpen.
Pero el destino le jugó otra mala pasada. Un dolor recurrente en el hombro terminó en un diagnóstico que obliga a parar máquinas. La cirugía no solo lo aparta de los diamantes en 2025, sino que amenaza con comprometer también la temporada 2026. Cuando regrese, si lo hace en plenitud, Bautista tendrá 32 años y una incógnita sobre su futuro rendimiento.
Para los Orioles, la baja de Bautista es una catástrofe deportiva. El equipo ya había perdido a Zach Eflin, otro brazo clave, por una cirugía de espalda. Además, en el último mercado traspasó a relevistas experimentados como Gregory Soto. El bullpen, que en otros tiempos fue la gran fortaleza de Baltimore, queda ahora debilitado, sin un líder claro para las últimas entradas.
El mánager Tony Mansolino ha reconocido que el relevo se gestionará por “comité”. Nombres como Yennier Cano, Keegan Akin o Dietrich Enns tendrán que repartirse las oportunidades de cerrar partidos. Sin embargo, ninguno ofrece la seguridad de Bautista, cuya combinación de velocidad y slider hacía temblar a los rivales. El riesgo de desperdiciar ventajas en el tramo final de los encuentros es ahora mayor que nunca.
La lesión de Bautista trasciende la campaña 2025. Los Orioles habían apostado por un proyecto joven, con talento emergente en su rotación y una ofensiva encabezada por figuras como Adley Rutschman y Gunnar Henderson. La idea era competir desde ya y consolidarse como contendientes en la División Este de la Liga Americana. Sin su cerrador estrella, el panorama se complica.
El mercado de agentes libres será la tabla de salvación. Baltimore podría lanzarse a por nombres consolidados como Ryan Helsley, Edwin Díaz o incluso un veterano como Aroldis Chapman, en busca de experiencia y jerarquía. La otra opción es confiar en la cantera y asumir un periodo de transición hasta que Bautista regrese. Lo cierto es que, sin un movimiento contundente, la franquicia corre el riesgo de ver comprometidas sus aspiraciones de playoffs en 2026.
Más allá de los números, la ausencia de Bautista deja un vacío simbólico. El dominicano se había convertido en una figura icónica para la afición. Su apodo de “The Mountain” (la Montaña), su imponente estatura y su carácter en la loma eran parte de la identidad reciente de los Orioles. Verlo en el montículo era sinónimo de espectáculo y confianza: cuando la Montaña se erguía en la novena entrada, la victoria parecía asegurada.