Malas noticias en Nueva York con la lesión de Frankie Montas, que deberá pasar por el quirófano y someterse a una operación de reconstrucción del ligamento colateral cubital (conocida como cirugía Tommy John), tras romperse el ligamento colateral cubital del codo derecho.
Los Mets deberán buscar una pieza de recambio para uno de los abridores más importantes del equipo, sobre todo en medio del arranque de la nueva temporada.
La lesión y el diagnóstico
Montas venía arrastrando molestias en el codo durante varias semanas, lo que había encendido las alarmas en el cuerpo técnico. Tras someterse a estudios médicos exhaustivos, los resultados confirmaron la peor noticia: ruptura del LCC.
El procedimiento quirúrgico conocido como Tommy John consiste en reemplazar el ligamento dañado por un injerto, generalmente tomado de otra parte del cuerpo. Aunque el porcentaje de recuperación es alto, el tiempo de rehabilitación es largo, lo que descarta al pitcher no solo para esta temporada, sino también para buena parte de la siguiente.
Impacto en la rotación de los Mets
La ausencia de Montas obliga a los Mets a reconfigurar por completo su rotación abridora. El dominicano había iniciado la campaña con buenas sensaciones, mostrando control y solidez en el montículo. Con él fuera de acción, el cuerpo técnico tendrá que confiar en brazos jóvenes y en lanzadores de rol secundario que ahora deberán asumir mayor responsabilidad.
La carga extra recaerá sobre nombres como Kodai Senga y José Quintana, además del bullpen, que ya había tenido que trabajar de más en varios compromisos recientes. La directiva de los Mets, por su parte, se verá obligada a explorar el mercado en busca de un reemplazo temporal, aunque es difícil cubrir el hueco de un abridor con la experiencia y el talento de Montas.
Un golpe a las aspiraciones del equipo
Con Juan Soto liderando la ofensiva, los Mets habían encontrado un equilibrio interesante entre poder al bate y estabilidad desde el montículo. Sin embargo, la baja de Montas representa un golpe severo a las aspiraciones de postemporada.
En la MLB actual, donde las rotaciones largas y la profundidad en el pitcheo marcan la diferencia, perder a un abridor de jerarquía puede desequilibrar por completo a un equipo. La presión sobre Soto y el resto de los bateadores aumentará, ya que necesitarán producir de manera más consistente para compensar las posibles falencias del pitcheo.
El caso Montas: de refuerzo esperado a baja prolongada
Cuando los Mets adquirieron a Frankie Montas, lo hicieron con la expectativa de reforzar una rotación que ya contaba con piezas sólidas. Su experiencia en Grandes Ligas y su capacidad para lanzar entradas largas lo convertían en un abridor ideal para dar descanso al bullpen.
Sin embargo, las lesiones han vuelto a marcar su carrera. Montas ya había lidiado con problemas físicos en temporadas pasadas, y esta nueva cirugía lo coloca frente a otro largo proceso de rehabilitación que pondrá a prueba no solo su resistencia física, sino también su mentalidad competitiva.
El futuro para Montas y los Mets
Aunque la baja de Montas es un duro golpe, no es necesariamente el final de su historia con los Mets. Muchos lanzadores han regresado con éxito de la cirugía Tommy John e incluso han mostrado un rendimiento igual o superior tras la recuperación.
Para los Mets, la tarea inmediata será rearmar su rotación y mantener vivas sus aspiraciones en la Liga Nacional. Con un calendario exigente por delante, necesitarán que sus pitchers jóvenes den un paso al frente y que la ofensiva de Soto y compañía mantenga el nivel.