Ferrari presentó oficialmente el Luce, su primer vehículo totalmente eléctrico. El histórico fabricante italiano apuesta por combinar altas prestaciones y movilidad sostenible en un momento de desaceleración global del mercado de coches eléctricos.
Ferrari dio este jueves un paso histórico en su transformación industrial al presentar oficialmente el Luce, el primer modelo totalmente eléctrico producido por la legendaria marca italiana de automóviles deportivos.
El nuevo vehículo, cuyo nombre significa “luz” en italiano, marca la entrada definitiva de Ferrari en el competitivo segmento de los superdeportivos eléctricos, un terreno donde fabricantes rivales como Porsche, Tesla o Lamborghini ya han comenzado a posicionarse en los últimos años.
Según los datos facilitados por la compañía de Maranello, el Ferrari Luce alcanza una velocidad máxima superior a los 310 kilómetros por hora y puede acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos, cifras que buscan preservar el ADN deportivo de la firma incluso en plena transición energética.
El modelo incorpora una batería de gran capacidad de 122 kWh y ofrece una autonomía estimada superior a los 530 kilómetros, uno de los elementos más observados por el mercado en un contexto de ralentización de la demanda mundial de vehículos eléctricos.
Con un peso de 2,26 toneladas, el Luce se convierte además en el Ferrari más pesado jamás fabricado, reflejando uno de los principales desafíos tecnológicos que enfrenta actualmente la industria del automóvil eléctrico: el equilibrio entre prestaciones, autonomía y peso de las baterías.
El lanzamiento supone también una ruptura parcial con la tradición estética y comercial de Ferrari. El Luce es apenas el segundo modelo de cuatro puertas en la historia de la marca y el primero con cinco plazas reales, alejándose del clásico formato biplaza asociado durante décadas a la identidad de la compañía italiana.
“Estamos abriendo un nuevo capítulo que hace realidad nuestra visión y refuerza la tradición de Ferrari de anticipar y dar forma al futuro”, declaró John Elkann, presidente del grupo Ferrari, durante la presentación oficial.
La apuesta eléctrica de Ferrari llega en un momento complejo para el sector automovilístico. Tras varios años de crecimiento acelerado, numerosos fabricantes han comenzado a revisar sus estrategias ante una demanda inferior a las previsiones iniciales y las dudas persistentes sobre infraestructuras de carga, precios y autonomía.
El propio fabricante italiano rebajó recientemente sus previsiones sobre el peso de los modelos eléctricos en su gama futura. Ferrari estima ahora que los vehículos eléctricos representarán alrededor del 20 % de su oferta en 2030, lejos del objetivo del 40 % anunciado anteriormente.
Pese a ello, la marca intenta mantener un delicado equilibrio entre innovación tecnológica y preservación de su identidad histórica, especialmente entre los clientes más tradicionales, todavía muy ligados al sonido y las sensaciones mecánicas de los motores de combustión.
Con el Luce, Ferrari no solo entra en la era eléctrica: también pone a prueba la capacidad del lujo automovilístico para reinventarse sin perder su mito.