CaixaForum Barcelona se suma a la celebración de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura 2026 con una programación especial durante todo el mes de abril, consolidando al distrito de Sants-Montjuïc como uno de los epicentros culturales de esta cita internacional dedicada al urbanismo, el patrimonio y el diseño contemporáneo.
La iniciativa forma parte del programa oficial de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura 2026, una distinción otorgada por la UNESCO y la Unión Internacional de Arquitectos, que convierte a la ciudad en referente global del debate arquitectónico y urbanístico durante todo el año.
CaixaForum ha diseñado una agenda especial que incluye conferencias, talleres, visitas guiadas y actividades familiares centradas en la relación entre arquitectura, sostenibilidad y espacio público. Entre los eventos más destacados figura la inauguración del BCN Sketch Fest Arquitectura, celebrada el 10 de abril, con la participación de especialistas internacionales, encuentros abiertos y experiencias de dibujo urbano.
También se desarrollan talleres como “Rascacielos: retos de altura” y “Grandes muebles, pequeñas arquitecturas”, orientados a acercar el lenguaje arquitectónico a públicos de distintas edades, además de recorridos especiales por el llamado “Bosque Vertical” del propio CaixaForum.
La propuesta busca no solo divulgar el valor de la arquitectura como disciplina artística y técnica, sino también abrir una reflexión sobre la forma en que habitamos las ciudades y cómo el diseño urbano influye en la vida cotidiana.
Barcelona, reconocida internacionalmente por su tradición arquitectónica —desde Antoni Gaudí hasta las nuevas corrientes sostenibles del siglo XXI—, aprovecha esta capitalidad para reforzar su papel como laboratorio urbano y espacio de innovación cultural.
La programación se extenderá hasta diciembre de 2026 en los diez distritos de la ciudad y en otros municipios de Cataluña, convirtiendo esta distinción en una oportunidad para repensar el futuro de las ciudades desde una perspectiva más humana y habitable.
Más que una agenda cultural, Barcelona propone una pregunta de fondo: cómo construir ciudades que no solo se vean mejor, sino que se vivan mejor.