La cuestión de la eutanasia sigue dividiendo a políticos, legisladores y sociedades en las Américas en 2025. Hay quienes apoyan y demandan su legalización o despenalización mientras que otros se manifiestan en contra. Los argumentos y debates están a la orden del día y reflejan las diversas perspectivas ideológicas, religiosas, filosóficas, morales y éticas sobre la vida y la muerte. Uruguay podría convertirse próximamente en el tercer país americano en legalizar la eutanasia, luego de Colombia y Canadá.
El debate político y legislativo por una muerte digna o por la regularización de la eutanasia ha tenido lugar en Uruguay. La plenaria comenzó hacia las 11:00 de la mañana del martes y culminó en las primeras horas de la madrugada de este miércoles. Más de 40 legisladores expusieron sus puntos de vista sobre este tema.
Tras un debate de más de 12 horas la Cámara Baja o Cámara de Representantes de ese país aprobó el proyecto de eutanasia con 64 votos a favor y 29 en contra. La iniciativa fue apoyada por todos los legisladores de la coalición de izquierda.
Entre los blancos y los colorados las votaciones estuvieron divididas: por el Partido Nacional, cuatro representantes la respaldaron y por el lado del Partido Colorado una docena de representantes voto a favor. El representante del Partido Independiente, Gerardo Sotelo, también votó a favor del proyecto.
El proyecto aprobado pretende garantizar el derecho a “transcurrir dignamente el proceso de morir” mediante la despenalización de la eutanasia en los mayores de edad psíquicamente aptos que atraviesen la etapa terminal de enfermedades incurables e irreversibles o que padezcan por ellas “sufrimientos insoportables”, cita la prensa local este miércoles.
Según sondeos de opinión los uruguayos apoyan en un 62% la despenalización de la eutanasia. Ahora este proyecto de ley deberá ser tratado por la Comisión de Salud de la Cámara de Senadores que integran nueve legisladores. En caso de que el proyecto sea aprobado allí pasará a plenaria de la Cámara Alta para ser votado en esa instancia. Si es aprobado por mayoría en la Cámara Alta será enviado al Poder Ejecutivo para su promulgación.
Un debate sobre este tema tuvo lugar en 2022, pero, si bien se aprobó en la Cámara Baja no llegó a ser votado por la plenaria de la Cámara Alta ya que no obtuvo suficientes votos en la Comisión de Salud de Senadores. La prensa local advierte que, por el lado de los legisladores del Frente Amplio, no hay objeción alguna y el proyecto de ley será respaldado por estos. Pero, habrá que ver si llegada la fecha, todavía sin definir, el proyecto de ley obtendrá los apoyos necesarios de los otros partidos para convertirse en ley.
La Corte Constitucional de Colombia fue la institución que se encargó de despenalizar la eutanasia en 1997. Lo anterior convirtió al país sudamericano en el primer país americano que despenalizaba esta práctica, aunque, en la práctica, la primera eutanasia legal tuvo lugar casi 20 años después, en 2015.
A partir de 2021, la eutanasia es un mecanismo posible en Colombia incluso para quienes padecen enfermedades graves e incurables no terminales. En 2023 se practicaron unas 270 eutanasias en ese país, cifra que refleja casi un 50 % respecto de 2022.
Por el lado de Canadá fue a través de un fallo del Tribunal Supremo, que declaró inconstitucional la penalización, la vía que permitió legalizar la eutanasia en 2016. En 2023, 15.343 personas recibieron asistencia médica para morir, cifra que refleja un 15,8 % más que en 2022, reporta EFE siguiendo las cifras del Laboratorio DescLAB.