El Instituto Nacional de Estadística de Uruguay (INE) presentó este martes las nuevas proyecciones y estimaciones de población, construidas a partir de los resultados del Censo 2023, con datos que perfilan la evolución demográfica del país hasta el año 2070.
El informe revela tendencias clave en envejecimiento poblacional, migración interna y distribución territorial, en un país que, aunque pequeño en número de habitantes, enfrenta desafíos similares a los de otras naciones de renta media-alta: baja natalidad, aumento de la esperanza de vida y concentración urbana.
Según el INE, Uruguay podría estabilizar su población en torno a los 3,5 millones de personas durante las próximas décadas, con un crecimiento muy leve y un claro proceso de envejecimiento estructural, que impactará en los sistemas de salud, pensiones y planificación urbana.
Además, se destacan los movimientos migratorios hacia la zona metropolitana de Montevideo y el litoral, mientras algunas regiones del interior tienden al estancamiento o incluso a la pérdida de población.
Estas proyecciones servirán como insumo para la planificación pública en áreas como vivienda, educación y salud, en un contexto regional donde la transición demográfica redefine el mapa humano de América Latina.