El ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana ha informado este lunes que la X Cumbre de las Américas ha sido pospuesta para 2026. La decisión tiene lugar en medio de tensiones bilaterales y regionales que han ido exacerbándose en las últimas semanas. Y ocurre el mismo día en que Perú anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con México por otorgar asilo a la expresidenta del Consejo de Ministros de Pedro Castillo.
El gobierno de República Dominicana ha comunicado este lunes que, tras realizar un cuidadoso análisis de la situación regional, decidió posponer para 2026 la celebración de la X Cumbre de las Américas. “En el año 2022, al momento de asumir la responsabilidad de realizar la Cumbre de las Américas, eran imprevisibles las profundas divergencias que actualmente dificultan un diálogo productivo en las Américas. A esta situación se suma el impacto causado por los recientes eventos climáticos que han afectado gravemente a varios países del Caribe”, precisa el comunicado.
La medida no ha sido producto de una decisión unilateral, sino que fue consensuada con los socios más cercanos, incluido el gobierno de Estados Unidos, así como otros países clave, indica la Cancillería dominicana.
El ministerio de Relaciones Exteriores de ese país también ha estado en consultas con los representantes de las principales instituciones internacionales involucradas en la organización de la Cumbre: el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Las autoridades dominicanas han precisado que todos los recursos invertidos serán utilizados en el desarrollo de la Cumbre el año próximo y ello incluye la celebración de reuniones hemisféricas programadas en ese país caribeño.
República Dominicana propuso su candidatura como sede de la X Cumbre de las Américas en el marco de la IX Cumbre que se celebró en Los Ángeles, California, Estados Unidos, en junio de 2022. La Asamblea General de la OEA aprobó la candidatura dominicana por aclamación ese mismo año, en Lima, Perú. “Desde aquel momento, el gobierno dominicano ha venido trabajando arduamente para garantizar el éxito del evento. Este esfuerzo incluyó la coordinación logística con la OEA y todas las organizaciones involucradas. El país ha cumplido cabalmente con todos los requerimientos de este compromiso”, explica la Cancillería dominicana precisando que no ha sido por falta de compromiso o voluntad de acoger el evento, pero, tal y como están las cosas hoy en la región, se anticipan a las dificultades para su exitosa realización.
“República Dominicana reafirma su apuesta por el multilateralismo, la política de buena vecindad y las alianzas para impulsar la integración regional”, se extrae del comunicado.
Por tanto, se realizarán nuevas consultas sobre una nueva fecha para la celebración de la X Cumbre y se estima ampliar el diálogo, incluyendo a los nuevos gobiernos democráticamente electos que surjan, observa el Ministerio de Relaciones Exteriores. “Agradecemos todos los esfuerzos para apoyar la organización de este cónclave: países hermanos, organismos internacionales, representantes del sector privado, de la juventud, de la sociedad civil y las instituciones del Gobierno dominicano, cuyo compromiso y entusiasmo han sido esenciales”, puntualiza la Cancillería dominicana.
Cabe recordar que en días pasados México declinó participar de la Cumbre al ser excluidas las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Por otra parte, la noche de este lunes Perú anunció que rompía relaciones con México por otorgar asilo a Betssy Chávez, la expresidenta del Consejo de Ministros de Pedro Castillo. “El Gobierno peruano ha decidido romper relaciones diplomáticas con México”, según indicó en rueda de prensa el ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Hugo de Zela.
El canciller peruano observó que México ha difundido “una versión tendenciosa e ideologizada” respecto al intento de “golpe de Estado” de Pedro Castillo en 2022. Agregó que el gobierno de México ha intentado presentar a los involucrados como víctimas de persecución política. “Aún en tiempos recientes la presidenta de México ha tenido expresiones inaceptables y falsas en el sentido de que Pedro Castillo es perseguido político y que la cómplice Betssy también es perseguida política eso es falso y se trata de un proceso judicial y no de persecución política”, según dijo el canciller peruano.
El gobierno de México lamentó y rechazó lo que llamó “la decisión unilateral, excesiva y desproporcionada” a un acto legítimo y apegado al derecho internacional que en su criterio no interfiere en los asuntos internos del Perú.
Chávez estaba siendo investigada en Perú por los presuntos delitos de rebelión y conspiración en agravio del Estado, luego de que el expresidente Castillo quisiera disolver inconstitucionalmente el Congreso el 7 de diciembre de 2022. La exfuncionaria ha negado su participación en el intento de golpe de Estado propiciado por el expresidente Castillo.
No obstante, la tensión entre Perú y México comenzó en años anteriores. Fue durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador que México respaldó a Pedro Castillo, incluso después de su intento de disolver el Congreso. El accionar del gobierno mexicano propició que el Congreso de Perú declarase a AMLO persona non grata en mayo de 2023.
Casi dos años después, en febrero de este año, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó de “injusticia” el proceso penal contra Castillo y el rechazo de la Cancillería peruana no se hizo esperar. Perú consideró que México desconocía el fallido golpe de Estado y, además, violaba el principio de no intervención.
“La inaceptable posición asumida por México desde diciembre de 2022 se mantuvo inalterable, pese a que el gobierno de Perú en repetidas ocasiones exigiera el respeto a su soberanía y al principio de no intervención en los asuntos internos”, manifestó la Cancillería de Perú este lunes.