Tres jóvenes mujeres fueron torturadas y asesinadas en la Argentina el fin de semana pasado. La sevicia de los hechos da cuenta de la expansión del narco en el país sudamericano y, también, de sus prácticas brutales que imitan códigos de terror. Los signos de la violencia del narco son usuales en países como México e incluso Colombia, pero poco frecuentes en la Argentina. El hecho ha causado estupor entre los argentinos. Según las autoridades de ese país, el brutal asesinato, perpetrado en la madrugada del sábado, fue ordenado por un cabecilla del narco y transmitido en vivo por Instagram para un grupo cerrado de supuestamente 45 personas. Una organización transnacional de narcotráfico estaría implicada.
Los cuerpos de las jóvenes Brenda del Castillo (20 años), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15) fueron hallados este miércoles. Habían sido enterrados en el patio de una casa en la localidad de Florencio Varela, zona del conurbano sur bonaerense, a unos 20 kilómetros de Buenos Aires. Brenda, Morena y Lara fueron asesinadas durante la madrugada del sábado. A Lara le amputaron los cinco dedos de la mano izquierda y parte de una oreja antes de asesinarla. Brenda y Morena fueron golpeadas con crueldad antes de quitarles la vida y una parte del cuerpo de Brenda fue descuartizada tras su deceso.
El crimen, ordenado por un narco, fue transmitido en vivo por Instagram para un grupo cerrado de supuestamente 45 personas. «El capo del grupo, en esa sesión, dice: ‘Esto le pasa al que me roba droga'», según declaró el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, al medio local TN.
Una cámara de seguridad muestra que las tres mujeres subieron a una camioneta blanca el viernes a las 21:30 horas. Las llevaron engañadas a la casa donde ocurrió el crimen. «Creían que iban a participar en un evento al que las habían invitado. Van por su propia voluntad con alguien que se había ganado su confianza», aseguró el funcionario. Esa casa forma parte de la organización. Esta es «una red que provee droga a diferentes zonas del conurbano sur». «Ellos tienen una operación fuerte en la capital federal y después tienen lugares que suministran droga para que allí se armen puntos de venta minorista», describió Alonso.
El ministro agregó que en el crimen de las jóvenes está implicada una organización transnacional de narcotráfico y que la autopsia reveló que dos de las tres jóvenes sufrieron mucho esa noche. La investigación forense ha permitido precisar que las mujeres murieron entre las 3 y las 6 de la mañana del sábado. Respecto a la forma en que fue perpetrado el triple crimen, el funcionario explicó a los medios argentinos que se busca «construir una imagen terrorista por parte del líder de la organización». En ese sentido, el móvil fue “disciplinario”.
El cabecilla de la banda criminal también es un joven, tiene 23 años, y se le conoce como «Pequeño J» o «Julito». Además de este siniestro personaje, las autoridades han identificado a otros miembros del grupo, aunque todavía no han logrado identificar a todos. “Todo da cuenta de una venganza narco”, ha dicho Alonso. “Trabajamos con esa hipótesis: ellas vieron algo, dijeron algo, algo pasó. No se les fue de la mano, desde el primer momento hubo una estrategia planificada para asesinarlas de la manera en que lo hicieron”.
Prueba de ello es que la tarde del viernes, previo al crimen ejecutado esa noche, un grupo de hombres cavó un pozo en el patio de la casa donde ocurrió el hecho, según indicó el ministro de Seguridad.
La policía detuvo a cuatro personas el miércoles, dos mujeres y dos hombres, que fueron descubiertos mientras eliminaban evidencias y limpiaban la escena del crimen durante la madrugada del día en que se produjo la captura. Los agentes hallaron manchas de sangre en las paredes de la casa y detectaron un fuerte olor a cloro. Posteriormente, las autoridades detuvieron a otras ocho personas.
La madre de Brenda ha pedido justicia, mientras que la causa judicial por el triple crimen ha sido abierta por «homicidio agravado». Las jóvenes fueron veladas la tarde del jueves y la sociedad argentina está conmocionada ante este hecho. Es un tipo de violencia aterrador e inusual en ese país y, como ha indicado la BBC, Argentina tiene una de las tasas de homicidios más bajas de América Latina (3,8 por cada 100.000 habitantes) y la provincia de Buenos Aires registra cifras apenas superiores (4,3 cada 100.000 habitantes). Ecuador, Colombia y México, países que sufren la violencia narco desde hace décadas, superan esos indicadores con creces.