La cordillera de Huancabamba, al norte de Perú, sigue revelando su misterio. Un equipo de científicos peruanos descubrió tres nuevas especies de rana en las montañas de Piura, a más de 2.000 metros de altura.
Son pequeñas, miden apenas cinco centímetros. Sus ojos amarillos destacan en medio de tonos crema, marrón y amarillo. Su canto es agudo y no necesitan lagunas o riachuelos para reproducirse, un rasgo que las convierte en buenos indicadores de la salud de su entorno.
Los investigadores las identificaron como Pristimantis chinguelas, P. nunezcortezi y P. yonke. Viven entre neblinas y bosques enanos que cubren la cordillera, un ecosistema poco explorado que conecta la Amazonía con la costa del Pacífico.
Pero su hábitat enfrenta amenazas constantes. La deforestación y las quemas agrícolas reducen cada año los espacios donde estas ranas y muchas otras especies sobreviven. La cordillera de Huancabamba es clave para la biodiversidad del país, y cada hallazgo como este refuerza la urgencia de protegerla.
Las nuevas ranas se suman a la lista de descubrimientos recientes en Perú, un país que concentra algunas de las mayores riquezas biológicas del planeta y que aún guarda secretos en sus montañas y selvas.