The Economist exhorta al presidente Milei a evitar el desastre y optar por una tercera vía

25 octobre 2025 - 07:51

La más reciente edición del semanario The Economist señala que las elecciones legislativas del 26 de octubre serán cruciales para el proyecto político del presidente Javier Milei. Los comicios, no obstante, podrían ser un desastre para su radical programa de reformas. El presidente aun tiene la posibilidad de escribir un final diferente para la historia del país.

La moneda argentina está sobrevaluada y bajo presión. Más allá de las generosas ofertas de ayuda de Estados Unidos o de que la Casa Blanca redoble su apuesta por el mandatario argentino, gastar más dinero defendiéndolo no tiene sentido, indica The Economist.

Aunque hay razones para mantener las alertas en relación con el país sudamericano, también hay opción de que Milei avance en su esfuerzo por poner limite al desmesurado Estado argentino y terminar así con décadas de declive.

La gestión Milei ha logrado resultados importantes. La inflación mensual ha caído del 13%, cuando asumió el cargo, a cerca del 2% y la tasa de pobreza está en su nivel más bajo desde 2018. Los electores han desplazado sus preocupaciones, ahora es el empleo y no la inflación lo que más interesa a los argentinos.

Milei ha asestado un duro golpe al gasto público descontrolado y a la cultura clientelista del país, pero su gran debilidad es que para evitar que los precios se disparen, considerando que pocos confían en el gobierno o en el Banco Central, Milei ha dependido de mantener el peso fuerte. No ya como una herramienta temporal. Teniendo este panorama como telón de fondo, la gestión de la moneda se ha convertido en una trampa.

The Economist destaca que incluso después de que el peso flotara parcialmente en abril junto con un rescate del FMI, el presidente ha buscado mantener la fortaleza de la moneda artificialmente. Defender el tipo de cambio ha costado miles de millones y ha disparado los tipos de interés, frenando con ello el crecimiento.

Por su parte, Donald Trump valora a Javier Milei como una suerte de alma gemela ideológica, indica el medio, y le ha ofrecido un apoyo financiero sin precedentes. El 21 de octubre, Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, anunció la firma de un acuerdo de «estabilización económica» con Argentina.

Y, como se ha informado en las semanas recientes, el gobierno Trump ya ha ofrecido a Argentina una línea de swap de 20.000 millones de dólares, ha gastado casi 1000 millones de dólares en la compra de pesos argentinos y ha intentado convencer a los bancos de Wall Street para que elaboren un paquete de apoyo de 20.000 millones de dólares.

Pero, con todo y ello, los mercados siguen sin convencerse. El peso ha seguido debilitándose y los bonos argentinos en dólares a diez años cotizan por debajo de los 60 centavos de dólar.

En ese contexto, hay dos escenarios posibles y ambos son catastróficos, según destaca el medio británico. El primero, que el partido de Milei obtenga malos resultados en las elecciones y no pueda vetar leyes en la Cámara de Diputados, incluso si la Argentina se ve obligada a una devaluación que significaría caos financiero y conflictos políticos.

El otro escenario es que el gobierno se aferre a la política de un peso fuerte, gastando más dólares escasos para apuntalar la moneda y manteniendo las tasas de interés exorbitantemente altas, lo que redundará negativamente en el crecimiento.

En cualquiera de estos escenarios, la reforma del país fracasará.

Pero, todavía existe una tercera vía. Si el partido de Milei obtiene un tercio de los escaños en la Cámara Baja, podrá defender su veto presidencial, y las encuestas sugieren que esto es posible de alcanzar. En ese caso, señala The Economist, Milei debería dejar flotar el peso.

Y, para evitar el caos, debería anunciar un nuevo marco para fijar las tasas de interés internas y controlar la inflación, proporcionando un ancla a la economía. El país ha intentado salidas similares muchas veces, pero junto con la disciplina fiscal del presidente, podría ser suficiente para capear un pico temporal de inflación.

El respaldo estadounidense podría coadyuvar al Banco Central a reducir la volatilidad, a medida que el peso alcanza un nuevo nivel, con un riesgo de pérdida mucho menor para los contribuyentes estadounidenses que las intervenciones que está realizando actualmente el Tesoro. Un peso flotante también impulsaría la competitividad y el crecimiento.

Simultáneamente, con este reajuste financiero, el presidente Milei debería anunciar un reajuste político la noche de las elecciones, aclarando que buscará construir una coalición más amplia.

Las leyes aprobadas por mayorías en el Legislativo tienen más peso que los decretos en los que se ha basado hasta ahora. Un hecho que, por cierto, no es ajeno al país: una crisis cambiaria que recae en un gobierno incapaz de construir consensos y conseguir el apoyo necesario. Esta ha sido, durante décadas, la historia que ha conducido a Argentina al desastre, pero aún existe la posibilidad de que el proyecto de Milei tenga un final diferente, puntualiza el medio británico.

 

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