México respira, pero el pronóstico sigue reservado mientras Trump pausa el alza arancelaria

05 août 2025 - 17:54

El jueves pasado, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvieron una conversación telefónica tras la cual se decidió pausar la subida de aranceles a México por los próximos tres meses. El aumento arancelario del 30 % habría entrado en vigor a partir del 1 de agosto, por lo que México ha ganado oxígeno una vez más, aunque el pronóstico sigue siendo reservado. Las preocupaciones no solo provienen de la presión comercial, sino también de los cambios que ha sufrido el sistema político mexicano, en detrimento de la separación de poderes, uno de los pilares del constitucionalismo liberal y de cualquier democracia moderna.

“Tuvimos una muy buena llamada con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Evitamos el aumento de aranceles anunciado para mañana y logramos 90 días para construir un acuerdo de largo plazo a partir del diálogo”, expresó Sheinbaum en un comunicado difundido en su cuenta de X. Meses atrás, por el mismo canal, la presidenta también obtuvo una pausa temporal por parte de Trump. El mandatario estadounidense indicó, sin embargo, que las tarifas ya previstas para la industria automotriz y los temas relacionados con el tráfico de fentanilo seguirán vigentes.

Hoy24 presenta esta entrevista exclusiva realizada por Clara Riveros a Carlos Malamud, historiador e investigador principal para América Latina del Real Instituto Elcano, en la que reflexiona sobre el presente y los desafíos de uno de los países más relevantes de América Latina, considerando el peso regional de su economía, su ubicación estratégica y los efectos de arrastre en materia migratoria y de seguridad en el continente.

Clara Riveros: ¿Cómo está viendo el gobierno de la primera mujer que preside México?
Carlos Malamud: Creo que, en buena medida, la presidencia de Claudia Sheinbaum viene muy lastrada por la herencia recibida de Andrés Manuel López Obrador y por el hecho de que, de alguna manera, el famoso ‘dedazo’ de la política mexicana fue quien la ungió como su continuadora.

Esto no puede olvidarse y condiciona buena parte del inicio de su mandato. Desde esa perspectiva, es muy difícil que la presidenta quiera romper con el legado recibido, lo cual la ha llevado a implementar muchas de las políticas de su antecesor. La más emblemática es la reforma del Poder Judicial, que permite la elección popular de jueces y magistrados y que, en la práctica, elimina la independencia judicial, subordinando la Justicia al gobierno y, sobre todo, a MORENA (el partido de AMLO).

Se da una situación peculiar: el partido gobernante controla el Ejecutivo y el Legislativo, gracias a una interpretación bastante controvertida de los resultados de la última elección, que le permitió a MORENA obtener amplias mayorías tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. Gracias a ello, ha podido impulsar reformas constitucionales como la mencionada del Poder Judicial, que consolidan una lógica de partido hegemónico.

A esto se suma la colonización institucional, como la del Instituto Nacional Electoral, lo cual refuerza el poder de MORENA y su conversión en un partido de Estado.

C.R.: Algunos analistas locales valoran de forma más positiva los primeros meses de la gestión Sheinbaum en comparación con AMLO, ¿qué opinión le merece?
C.M.: Obviamente, hay algunas diferencias. Destacaría dos: por un lado, la política de seguridad, que ha dejado atrás los lineamientos de López Obrador, centrados en la fórmula de “abrazos y no balazos”, es decir, en una cierta coexistencia con los cárteles, cada vez más inviable dada la violencia en el país. Por otro lado, la política exterior, que se ha visto condicionada por el regreso de Trump a la presidencia de Estados Unidos y sus repercusiones tanto externas como internas, dado el vínculo profundo entre dos países que comparten una frontera de más de 3.000 kilómetros.

A partir de esto, Sheinbaum ha tenido que actuar con extremo cuidado —con más o menos éxito—, pero es evidente que su administración intenta construir una relación más equilibrada con Estados Unidos. En materia de seguridad, la labor del secretario Omar García Harfuch empieza a mostrar logros, aunque el desafío sigue siendo enorme.

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