México inaugura reunión ministerial climática latinoamericana rumbo a la COP30

25 août 2025 - 11:36

Ciudad de México acoge la Reunión Ministerial de América Latina y el Caribe para la Implementación de una Acción Climática Regional, con la participación de 22 países y 18 ministros del área ambiental. El encuentro busca consolidar una voz común de la región de cara a la próxima COP30, prevista en Belém do Pará, Brasil, en 2025.

La reunión, inaugurada este lunes en el Palacio Nacional, estuvo encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente designado de la COP30, André Corrêa do Lago. Durante dos días, ministros y autoridades de alto nivel de toda la región trabajarán en la definición de estrategias conjuntas que refuercen los compromisos climáticos en el marco del Acuerdo de París.

El evento es organizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Relaciones Exteriores, en coordinación con la futura presidencia brasileña de la COP30. Su objetivo central es consolidar un frente latinoamericano y caribeño que, además de evaluar los avances en materia climática, logre presentar propuestas innovadoras de financiamiento, cooperación y justicia ambiental en foros multilaterales.

La agenda incluye la revisión de los diez años transcurridos desde la adopción del Acuerdo de París, la actualización de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs), y el diseño de una estrategia de implementación adaptada a las realidades regionales. Entre los temas destacados se encuentran la transición energética, la protección de ecosistemas estratégicos y los mecanismos de financiamiento climático que permitan garantizar acciones sostenidas en los países más vulnerables.

Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente de México, subrayó en su intervención que Latinoamérica y el Caribe poseen un capital ambiental único: biodiversidad, abundancia de agua dulce y una matriz energética cada vez más limpia. “Nuestra región puede liderar un modelo de acción climática basado en soluciones naturales y en la participación activa de las comunidades”, afirmó.

El encuentro contempla también espacios de diálogo con la sociedad civil, organizaciones indígenas y sectores productivos. Se abordarán cuestiones vinculadas a la transición justa del empleo, la protección de los pueblos que habitan en territorios amenazados y la necesidad de articular la acción climática con la Agenda 2030 de Naciones Unidas, la Convención sobre Diversidad Biológica y los programas de lucha contra la desertificación.

La cita en Ciudad de México refleja la urgencia de dar un salto cualitativo en la cooperación climática regional. Frente a la multiplicación de incendios, sequías e inundaciones, América Latina y el Caribe enfrentan el desafío de hablar con una sola voz en los foros globales. Si logra articular esa posición común, la región podría incidir con mayor fuerza en las negociaciones de la COP30 y reclamar un financiamiento internacional más justo.

Más allá de las cifras y los documentos técnicos, lo que está en juego es la credibilidad de la acción climática en un continente particularmente expuesto a los efectos del calentamiento global. El reto consiste en transformar los discursos en compromisos verificables, capaces de sostenerse en el tiempo y de responder a las demandas de las poblaciones más vulnerables.

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