La relación entre México y Estados Unidos se encuentra en un punto crítico. La American Society of Mexico (Amsoc) ha instado al gobierno de Claudia Sheinbaum a cumplir plenamente con los compromisos establecidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y a tomar medidas más contundentes en temas clave como el tráfico de fentanilo, la migración ilegal y el crimen organizado, áreas que impactan directamente a ambos países. En una reciente cena en honor al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, Larry Rubin, presidente de Amsoc, destacó que la falta de acción en estos frentes podría llevar a consecuencias graves, incluida la imposición de aranceles que afectarían la competitividad de México en el mercado estadounidense.
La decisión de Trump de imponer un 30% de aranceles a productos mexicanos, a partir del 1 de agosto, es la respuesta a lo que EE.UU. considera «omisiones gubernamentales» por parte de México en temas cruciales para la seguridad y la salud pública, como el combate al fentanilo, un narcótico letal que ha aumentado las muertes por sobredosis en territorio estadounidense. Esta medida, según Amsoc, es una «alerta estratégica», no una amenaza, y refleja el creciente malestar en Washington ante lo que consideran una falta de eficacia en la implementación de políticas de seguridad y control fronterizo.
Rubin señaló que la relación bilateral debe sustentarse en «resultados, no en discursos». Para México, cumplir con los compromisos del T-MEC no solo es vital para mantener el acceso preferencial al mercado estadounidense, sino también para consolidar su posición como el principal socio comercial de EE.UU. en América Latina. La advertencia de Amsoc resalta la urgencia de una respuesta efectiva por parte de las autoridades mexicanas, que deben actuar sin demora para evitar que los obstáculos actuales afecten más la competitividad regional.
Por otra parte, el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, subrayó que ambos países comparten una visión de una frontera segura pero eficiente, que esté cerrada a lo ilegal, pero abierta a los flujos comerciales que benefician a ambos pueblos. Johnson también destacó la necesidad de una cooperación más estrecha y efectiva entre México y EE.UU. para frenar el tráfico de fentanilo y la migración ilegal, cuestiones que siguen siendo puntos de fricción en la relación bilateral.
La clave para mantener una relación sólida y productiva con Estados Unidos radica en el cumplimiento pleno de los compromisos adquiridos en el T-MEC, así como en el fortalecimiento de las políticas de seguridad y control en la frontera. Con el futuro de la competitividad de México en juego, el momento de actuar es ahora, sin justificaciones ni postergaciones.