El Plan “Brasil Soberano” es un programa de ayudas que busca mitigar el impacto en las empresas afectadas por los aranceles del 50 % impuestos a algunos productos brasileños en Estados Unidos. Brasil buscará, además, alternativas comerciales porque, en criterio del presidente Lula, Estados Unidos debe aprender que “la democracia, el respeto comercial y el multilateralismo son válidos para nosotros y deben ser válidos para ellos”.
El gobierno de Brasil presentó este miércoles el Plan “Brasil Soberano”, que contempla ayudas para apoyar a los exportadores locales de pequeñas y medianas empresas afectados por los aranceles impuestos a diferentes productos por parte de la administración Trump. “Estamos pensando en ayudar a las pequeñas empresas que exportan espinacas, frutas, miel y otros productos, así como empresas de maquinaria. Las grandes empresas tienen mayor capacidad de resistencia”, indicó Lula previamente en entrevista con medios locales.
El plan incluirá también apoyo para que las empresas puedan buscar mercados alternativos, según observó el mandatario: “Vamos a cuidar de los trabajadores de estas empresas, vamos a buscar otros mercados. Estamos enviando a otros países la lista de las empresas que vendían a Estados Unidos porque tenemos un lema: nadie abandona a nadie”.
El programa gubernamental, que destinará unos 30.000 millones de reales (unos 4.700 millones de euros o algo más de US$ 5.500 millones) a programas de crédito para las empresas, se oficializó con la firma en el palacio presidencial de Planalto, en Brasilia, y contempla varias medidas. Adicionalmente, el gobierno de Brasil envió al Congreso, este miércoles, un proyecto de ley para regular las redes sociales.
Prensa internacional destacó que los principales líderes del Congreso asistieron a la ceremonia en el palacio presidencial, lo que constituye un signo evidente del creciente apoyo político a Lula en respuesta a Trump.
Hasta hace pocos meses la popularidad presidencial se estaba viendo afectada, pero la desmesura en las acusaciones de la Casa Blanca y los aranceles impuestos han redundado en beneficio de Lula a nivel interno. Los ataques de Trump han incrementado el apoyo al presidente por parte de diferentes actores políticos, sociales y económicos, así como su popularidad, según reflejan las encuestas.
Lula indicó este miércoles que él y Trump nunca han hablado y que el presidente estadounidense no quiere negociar. Pero su apuesta está encaminada a disipar el temor por las medidas estadounidenses: “No podemos estar asustados, nerviosos y ansiosos cuando hay una crisis. Una crisis es para que creemos cosas nuevas”. El presidente afirmó que, frente a este particular, “lo que es desagradable es que las razones dadas para imponer sanciones contra Brasil no existen”.
El mandatario brasileño no ahorró detalles y sostuvo que “nuestros amigos estadounidenses, cada vez que deciden pelear con alguien, intentan crear una imagen demoníaca de las personas con las que quieren pelear”.
Para Lula no hay lugar a dudas: el debate no es económico, sino político. Pero, incluso así, el mundo “está ansioso por negociar con Brasil”. “Es un debate político con tenor ideológico”. En ese sentido, Lula plantea que Trump quiere castigar a Brasil a causa del expresidente Bolsonaro: “Si supiera la verdadera historia, estaría felicitando a la Corte Suprema de Brasil por juzgar a alguien que trató de arruinar la democracia brasileña”, indicó. El presidente, sin embargo, no cierra la puerta a la negociación y pide reciprocidad.
Entre las medidas de “Brasil Soberano” se incluye posponer las cargas fiscales para las empresas afectadas y suministrar hasta 5.000 millones de reales (795.000 dólares) en créditos fiscales a pequeñas y medianas empresas durante un año, así como la prórroga de créditos fiscales para las empresas que deban importar artículos para la producción de bienes destinados a la exportación, ampliar el acceso a seguros contra pedidos cancelados e incluso ayudas a las empresas que enfrenten batallas legales ante tribunales estadounidenses.
Desde la Federación de las Industrias del Estado de São Paulo se expresó apoyo al Plan “Brasil Soberano”, señalando que las medidas muestran compromiso con la defensa de los sectores productivos nacionales, a la vez que ayudarán a preservar empleos, diversificar mercados y asegurar condiciones justas de comercio internacional. Por otra parte, esa entidad continuará dialogando con las empresas estadounidenses, considerando que el impacto se siente en ambos países y que es preciso fortalecer una relación comercial histórica que durante mucho tiempo ha permitido significativas asociaciones para el desarrollo económico y el bienestar de ambas sociedades. La federación también indicó que “continuará contribuyendo con propuestas y acciones que amplíen la resiliencia del sector productivo y promuevan el crecimiento sostenible de la economía brasileña”, de acuerdo con información publicada por Agencia Brasil.
En cuanto al proyecto de ley para regular las redes sociales, este podría abrir un nuevo capítulo en las tensiones con Estados Unidos, que no han cesado.
La cuestión de las redes sociales ha sido tema de desacuerdo entre Brasil y Estados Unidos desde 2024 por las diferencias entre la justicia brasileña y las empresas de origen estadounidense como Meta y X. El gobierno americano ha dicho previamente que son ataques a la libertad de expresión de los estadounidenses y que los tribunales de Brasil emitieron en el pasado órdenes de censura “ilegales” a las empresas de redes sociales estadounidenses, además de amenazarlas con sanciones económicas.