Lucrecia Martel y la memoria incómoda: un documental que sacude Venecia

12 août 2025 - 17:28

En Nuestra Tierra, la directora argentina explora el asesinato del líder indígena Javier Chocobar para confrontar los fantasmas coloniales de América Latina. La obra, que se presentará fuera de competencia en la 81.ª Mostra de Venecia, instala un espejo incómodo ante el mundo y amplifica las voces que defienden sus territorios ancestrales.

Lucrecia Martel filma desde una conciencia política que coloca el arte en el centro de la memoria histórica. Su nuevo documental, Nuestra Tierra (Landmarks), sigue el rastro de Javier Chocobar, dirigente diaguita asesinado en 2009 por defender el territorio ancestral de su comunidad. Este relato revela una cartografía de violencia que atraviesa siglos y proyecta su sombra en el presente.

La proyección, prevista para el 31 de agosto en la Mostra de Venecia, actúa como un gesto diplomático de la memoria. En un festival acostumbrado a narrativas que miran América Latina desde afuera, Martel ofrece una perspectiva que emerge desde el corazón mismo de la historia. La obra transforma al espectador en testigo de un crimen con raíces profundas en estructuras de despojo y explotación.

El lenguaje visual evita la postal turística y opta por un registro que une pasado y presente a través de silencios cargados de significado, paisajes que guardan huellas y rostros que transmiten dignidad. Cada encuadre construye un puente entre el arte y la resistencia, recordando que el territorio es también un espacio simbólico y cultural.

En toda América Latina, la defensa de la tierra por parte de líderes comunitarios suele implicar riesgo de vida. El caso Chocobar forma parte de un patrón de agresiones vinculadas a proyectos extractivos, con gobiernos y empresas que impulsan iniciativas sin respetar los derechos de las comunidades originarias. Nuestra Tierra visibiliza esa continuidad histórica y la sitúa ante un público internacional.

La presencia de la película en Venecia introduce en uno de los foros más influyentes del cine mundial un relato que interroga a la vez la historia y la actualidad. El espectador se enfrenta a una narrativa que evidencia la permanencia de estructuras coloniales y la fuerza de quienes las desafían.

El estreno será una oportunidad para que la Mostra funcione como caja de resonancia de un cine que entiende la imagen como herramienta de transformación. Con Nuestra Tierra, Martel reafirma su lugar en la tradición del documental latinoamericano que articula memoria, estética y compromiso político.

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