La caída de la inversión extranjera directa en Colombia

25 septembre 2025 - 07:59

La inversión de Estados Unidos en Colombia cayó un 15% durante el primer semestre del año, y en un contexto más amplio también se observa un retroceso de la inversión extranjera directa (IED) en el país. Estados Unidos es el principal inversionista extranjero en Colombia y concentra el 34,5% del total recibido. En el caso de la IED estadounidense ya son dos años consecutivos de retrocesos, según un informe reciente del diario El Colombiano.

La IED de Estados Unidos en Colombia registró un descenso del 15% durante el primer semestre, pasando de 2.663,5 millones de dólares en 2024 a 2.268,6 millones de dólares en el mismo periodo de este año, según cifras del Banco de la República. Este es el segundo año consecutivo en que se observa una disminución en los primeros semestres. La tendencia preocupa en diferentes sectores y obliga a Colombia a reforzar su competitividad frente a otros mercados de la región.

Aunque la inversión ha disminuido, la presencia estadounidense sigue siendo vital para la economía colombiana, pues unas 650 compañías de origen norteamericano generan cerca de 150 mil empleos directos e indirectos en sectores estratégicos como minería, manufacturas, servicios financieros, seguros, industria química, tecnología, transporte y metales.

María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), alerta sobre el retroceso: “La inversión cae mientras faltan políticas claras que den certeza, seguridad y estabilidad”, sostiene.

En su criterio, este es un problema estructural. “La caída refleja una pérdida de confianza que va más allá de los ciclos económicos. La incertidumbre, la falta de seguridad jurídica y la creciente inseguridad están debilitando el atractivo del país como destino de capital”. Recuperar la confianza resulta indispensable para evitar que los capitales extranjeros se orienten hacia otros destinos de la región.

Lacouture subraya que la inversión productiva es fundamental para el crecimiento sostenido, el empleo y la competitividad, y enfatiza en la necesidad de garantizar estabilidad macroeconómica, coherencia en las políticas públicas y un entorno de confianza que brinde certezas tanto a inversionistas como a ciudadanos.

Expertos coinciden en que Colombia debe mejorar en aspectos relacionados con la seguridad jurídica para los inversores, ofreciendo reglas claras y estables. También en el terreno macroeconómico, mostrando disciplina fiscal y confianza en las instituciones. Un factor decisivo es la seguridad pública, reduciendo riesgos de violencia e ilegalidad que afectan a las compañías extranjeras. Igualmente, se requiere fortalecer la diplomacia económica y los incentivos sectoriales.

Colombia lleva dos años consecutivos mostrando un descenso en la IED. El fenómeno implica riesgos concretos, ya que la disminución de capital extranjero afecta la generación de empleo, reduce el ingreso de divisas y limita el desarrollo de sectores productivos clave.

Uno de los últimos informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), dedicado a la IED en la región durante 2025, indica que Colombia recibió 14.269 millones de dólares, cifra que la ubica como el mayor receptor después de Brasil y México.

La contracción refleja desconfianza de los inversionistas por factores como inseguridad, inestabilidad política, altos impuestos o dificultades económicas. Aunque Colombia sigue siendo uno de los principales receptores de IED, sufrió un retroceso del 15% frente a los 16.794 millones de dólares de 2023.

En el período 2021-2024, la participación de la IED en Colombia representó el 4% del PIB, indicador solo superado por Chile con 5,1%.

Para José Manuel Restrepo, rector de la Universidad EIA, la caída de la IED debe leerse en un marco internacional más amplio, marcado por incertidumbre global, desaceleración económica, inestabilidad institucional y tensiones arancelarias que afectan el comercio. “Hoy más del 70% de las economías atraviesan una fuerte desaceleración”, advierte.

Restrepo añade que en Colombia la incertidumbre se ha agravado por la falta de consensos entre gobierno y sector privado, mensajes contradictorios en materia fiscal, problemas de seguridad y deterioro del entorno productivo. “Cuando se combina un escenario internacional adverso con una dosis adicional de incertidumbre interna, el resultado inevitable es menos inversión extranjera directa en el país”, resume.

César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, coincide en que la caída se ha registrado en toda la región. Los datos de la Cepal muestran retrocesos incluso mayores en otros países. Añade además que, tras el crecimiento récord de IED en Colombia luego de la pandemia, el descenso también puede reflejar un ajuste natural de la inversión.

Las cuentas fiscales tampoco transmiten un panorama alentador. El Ministerio de Hacienda informó que el déficit fiscal acumulado a junio de 2025 llegó a 69,4 billones de pesos, equivalente al 3,8% del PIB. El gasto creció un 10,2% anual hasta 227,7 billones de pesos, mientras que los ingresos aumentaron apenas un 4,5%, alcanzando 158,2 billones de pesos. “Se está gastando más de lo que entra”, resume El Colombiano.

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