El anuncio de ayuda financiera estadounidense a la Argentina genera críticas en Estados Unidos. El país sudamericano no es creíble en términos financieros, por lo que se advierte el riesgo que entraña para los contribuyentes estadounidenses el prestarle dinero a la Argentina de Milei.
Hace unos días, el prestigioso medio dedicado a temas económicos y de finanzas, Bloomberg, criticó el eventual préstamo de Trump a Milei. La Argentina es un país que no inspira confianza financiera, ni siquiera bajo la presidencia del libertario Javier Milei. «Bessent Puts US Money at Risk in $20 Billion Argentina Backstop», se titula el reporte de Bloomberg.
El presidente Donald Trump, sin embargo, como ya se ha visto, concede ayuda y favores a sus amigos. En este marco, Trump ha decidido lanzar un salvavidas a su amigo, el presidente argentino Javier Milei.
El comportamiento del presidente Donald Trump evoca una frase muy conocida en América Latina, atribuida a algún dictador y popularizada ampliamente en toda la región. Esta reza: “Para mis amigos todo, para mis enemigos la ley”.
Entre tanto, el libertario presidente Javier Milei ha rendido honores a las políticas del mandatario norteamericano durante su intervención en la AGNU. Milei ha sabido acomodarse a lo que el periodista Marcelo Longobardi denominó el “American Peronist”. Es decir, Milei reivindicó ante la ONU su alianza con Trump, mientras apoyó y defendió la política estatista e intervencionista de Donald Trump. Milei hacía malabarismo ideológico, por conveniencia, en respaldo de una política proteccionista al mejor estilo peronista, como bien analizó Longobardi.
El salvavidas que Trump lanza a Milei, sin embargo, genera críticas especializadas y una de ellas es la de Bloomberg, que critica la ayuda de US$20.000 millones que el gobierno Trump negociará con Milei. El medio plantea “dudas” sobre la “capacidad de pago” de la Argentina. Bloomberg añade que Estados Unidos “pone en riesgo dinero de los contribuyentes” estadounidenses.
La prensa local argentina, desde luego, se ha hecho eco del análisis de Bloomberg, indicando que el medio estadounidense critica la negociación de un swap de US$20.000 millones de Estados Unidos a la Argentina. Lo cierto es que el apoyo de Trump a Milei ha sido contundente y se traduce en el anuncio del secretario del Tesoro, Scott Bessent, en torno al inicio de las conversaciones con la administración Milei para facilitarle ayuda financiera.
Pero Bloomberg empaña la fiesta del gobierno libertario al poner el dedo en la llaga y la duda en la “capacidad de pago” de la Argentina. El medio tiene razones para ello. No es un temor infundado: “El salvavidas de US$20.000 millones del gobierno de Trump para la Argentina se apoya en un fondo del Tesoro que se ha utilizado con éxito para rescatar a aliados en problemas en el pasado, pero aún podría conllevar riesgos para los contribuyentes estadounidenses”.
Si bien el objetivo de Trump “es claro” y consiste en “ayudar” a Milei a “capear la crisis del mercado y ganar las elecciones intermedias” del 26 de octubre, porque “Trump ve a Milei como un aliado político” y ve los “esfuerzos” del libertario para terminar con el déficit como “la mejor apuesta de la Argentina para salir de un ciclo de crisis”, ocurre que se ha dicho poco respecto a los detalles y términos de esa ayuda.
En ese sentido, Bessent sugiere que el Tesoro “está considerando un intercambio de tenencias en dólares de su línea del Fondo de Estabilización Cambiaria (FSE) por activos argentinos denominados en pesos, según expertos y exfuncionarios. Eso sería diferente de las líneas de swap que la Reserva Federal tiene con otros bancos centrales de economías desarrolladas, y más reminiscente de las herramientas utilizadas para rescatar a México hace tres décadas”.
Si la simple sugerencia de un rescate financiero ya “tuvo un efecto estabilizador en los mercados” y ello se traduce en que los aliados de Milei superen las expectativas en las próximas elecciones, “tal intervención podría considerarse innecesaria”, según ha indicado el medio estadounidense.
Bloomberg estima que sea cual sea el tipo de ayuda que le brinde Estados Unidos al gobierno de Milei, “está claro que la Argentina es un prestatario de alto riesgo”. Y esa afirmación, que podría parecer temeraria, desde luego tiene contexto, justificación y ampliación: “El país ha recibido repetidamente el máximo respaldo de los acreedores globales solo para recaer en problemas financieros, lo que genera dudas sobre su capacidad de pago”. No hay que perder de vista, teniendo esa realidad como telón de fondo, que solo el “duro rechazo” de los votantes, el 7 de septiembre, a su gestión en la provincia de Buenos Aires generó “una corrida del peso”.
Apostar a una moneda sobrevaluada genera riesgos o, dicho de otro modo, prestar en dólares y tener una garantía en pesos argentinos es inviable considerando los antecedentes del mercado cambiario argentino y la devaluación real de su moneda: “Muchos economistas consideran que se gastó demasiado dinero apuntalando una moneda sobrevaluada, lo que crea riesgos para cualquiera que preste dólares al país y obtenga pesos como garantía [lo que se conoce como swap], como Bessent insinúa que podría hacer”.
Para Brad Setser, exfuncionario del Tesoro, en declaraciones a Bloomberg, el posible salvataje financiero de Trump “es una apuesta bastante grande”. Adicionalmente, el presidente Milei “prefirió un peso más fuerte del que la economía argentina puede soportar” y el gobierno “ya gastó miles de millones de dólares del FMI”. En criterio de Setser: “La pregunta clave es por qué estos US$20.000 millones tendrán un mayor impacto. Y creo que esa es una pregunta que el Tesoro y Bessent deben responder”, sugirió.
De todas formas, para Bloomberg el respaldo al gobierno de Milei no debe ir más allá de la coyuntura electoral: “cualquier respaldo estadounidense no tendría por qué durar mucho tiempo”. El propio Bessent admitió que la ayuda del Tesoro es un “puente hacia las elecciones” y consideró que no cree que “el mercado haya perdido la confianza” en el gobierno de Milei.
Pero Bloomberg tiene poca confianza en los antecedentes, cifras e indicadores económicos de la Argentina. De ahí que exhiba datos y cifras de las propias instituciones argentinas para mostrar la “montaña rusa” de su realidad económica en los últimos 20 años con contracciones del PIB y proyecciones de los riesgos cambiarios.
Comparativamente, el rescate de México, a mediados de la década de 1990, fue garantizado con petróleo. En ese sentido, los US$12.000 millones fueron devueltos en su totalidad y, además, Estados Unidos obtuvo una ganancia de US$500 millones. Por lo tanto y por lo mismo, Argentina “no es un precedente confiable” y “ya tiene mucha deuda con el FMI y una moneda que los analistas calculan que está sobrevaluada en alrededor de un 20%, lo que amenaza el valor de las garantías que ofrece”.
Bloomberg añade que: “La Argentina también tiene una línea de swap del banco central con China, que se remonta al predecesor de Milei [el presidente Alberto Fernández], y utilizó US$6500 millones para superar otro episodio de turbulencia del mercado en 2023. Es por lejos el mayor deudor del FMI: debe unos US$42.000 millones después de un acuerdo de préstamo en abril que encontró resistencia interna en el Fondo, lo que sugiere que es probable que la fuente de crédito se haya agotado”.
Un exrepresentante de Estados Unidos ante el FMI, entrevistado por Bloomberg, Doug Rediker, estima que: “Es una exposición muy grande para el gobierno de Estados Unidos”. Es decir, la “estrategia” de Bessent es un “riesgo”, que podría “convertirse en un compromiso abierto para ser efectivamente un prestamista de último recurso”, puntualizó.