Hallan tumba preincaica durante obras de gas natural en Lima

01 août 2025 - 13:17

Trabajadores de una empresa de servicios excavaban en Puente Piedra cuando dieron con un entierro milenario de la cultura Chancay. El hallazgo reabre el debate sobre el desarrollo urbano y la conservación del patrimonio en el Perú contemporáneo.

 Mientras extendían una red de gas natural en la periferia norte de Lima, un grupo de obreros de la empresa Cálidda descubrió de manera fortuita una tumba preincaica con restos humanos y un ajuar funerario. El hallazgo, confirmado el jueves 31 de julio, corresponde a la cultura Chancay y se estima que data de hace unos mil años.

El sitio se ubica en el distrito de Puente Piedra y forma parte de una de las zonas con mayor crecimiento poblacional de la capital peruana. A pocos metros de una calle transitada y entre construcciones recientes, arqueólogos supervisaron los restos de un individuo sepultado en posición fetal, acompañado por cuatro vasijas de cerámica y tres recipientes hechos con calabaza seca.

“El estilo de las piezas, con colores negro, blanco y rojo, y la iconografía observada permiten identificar el contexto cultural como parte de la tradición Chancay”, explicó el arqueólogo José Aliaga, quien lidera las labores de inspección en el sitio. La cultura Chancay se desarrolló entre los años 1000 y 1470 en la costa central del actual Perú, y es conocida por su cerámica, textiles y organización funeraria.

El cuerpo fue hallado dentro de un fardo funerario deteriorado por el paso del tiempo, en una posición sentada con las piernas recogidas, una disposición característica de los rituales de la época. La escena ha sido documentada por el equipo de especialistas, quienes iniciaron labores de limpieza y conservación.

Cálidda, la empresa que distribuye gas natural en Lima, ha reportado más de 2.200 hallazgos arqueológicos en los últimos 20 años, producto de obras de infraestructura en zonas donde el subsuelo conserva vestigios precolombinos. Cada zanja abierta por las obras es, potencialmente, una entrada al pasado.

“El Perú es un país donde lo antiguo convive con lo moderno a cada paso. Este hallazgo lo confirma una vez más”, comentó Aliaga. Los trabajos de excavación se detuvieron inmediatamente tras el descubrimiento, como establece la ley nacional de patrimonio. El Ministerio de Cultura será ahora el encargado de evaluar la magnitud del sitio y definir los pasos a seguir.

La tumba de Puente Piedra vuelve a colocar en la agenda pública una discusión latente: cómo armonizar el desarrollo urbano con la preservación del patrimonio. En ciudades como Lima, donde la expansión inmobiliaria y los servicios básicos avanzan sobre terrenos cargados de historia, este tipo de hallazgos se repite con frecuencia.

Los arqueólogos estiman que podrían existir más estructuras funerarias en las inmediaciones. “Este entierro podría formar parte de un conjunto mayor. La zona aún conserva capas que no han sido exploradas”, indicó Aliaga. La posibilidad de encontrar nuevos vestigios abre una ventana a una cultura poco conocida fuera del país, pero fundamental para entender el mosaico de civilizaciones prehispánicas que habitaron el Perú antes de la llegada de los incas.

Mientras las excavadoras aguardan instrucciones, la historia emerge una vez más desde las profundidades del suelo limeño. Lo que parecía una simple instalación de gas natural se ha transformado en una puerta hacia un pasado que resiste el olvido.

Compartir el artículo