Este sábado 12 de julio se inaugura oficialmente la Expo Paraguay 2025, la feria más importante del país, con un tradicional corte de cinta a las 10:00 horas en el acceso principal del Campo de Exposiciones de la Asociación Rural del Paraguay, en Mariano Roque Alonso. Pero esta edición no es una más en el calendario agroindustrial paraguayo: marca el inicio de una nueva etapa bajo la organización conjunta del Consorcio ARP-URP y se presenta como un salto de proyección internacional para la marca país.
Con el nombre de “Expo Paraguay 2025”, la feria asume la identidad nacional como un distintivo de marca y estrategia de apertura global. No es solo un cambio nominal. Con 2.630 animales presentes –de los cuales 2.150 son de bozal, un récord histórico– el país reafirma su posición como potencia ganadera. Paraguay cuenta hoy con 12,8 millones de cabezas de ganado, 11 frigoríficos habilitados para exportar y presencia en 52 mercados, incluyendo aperturas recientes como Singapur.
La programación de la Expo este año busca abarcar todos los públicos: desde Expo Talentos, que comenzará el 14 de julio para descubrir nuevas voces y bailarines, hasta Expo Empleo el 17 de julio, un espacio de inserción laboral con empresas nacionales e internacionales. También se destacan la Mesa de Negocios ExpoPy y su versión virtual, que conectarán a empresas paraguayas con potenciales compradores internacionales. Este diseño integral muestra un objetivo claro: consolidar la Expo como un motor de desarrollo económico que combine agroindustria, comercio, innovación y cultura.
La agenda cultural será intensa. El espectáculo inaugural de este sábado contará con la artista paraguaya Nadia Portillo y la banda argentina Damas Gratis, mientras que los días siguientes tendrán presentaciones de Luck Ra, Kchiporros y Carlos Montalvo, entre otros. El cierre, el 27 de julio, será un homenaje a la Guarania con Tierra Adentro, Purahei Soul y Bohemia Guaraní, coronado con fuegos artificiales. Este cruce entre música popular, industria, ganadería y gastronomía –con eventos como Expo Asador el 20 de julio– configura la Expo como un escenario de identidad nacional.
Sin embargo, más allá de los récords y la celebración, la Expo Paraguay 2025 refleja un momento decisivo para el país. Mientras la región enfrenta tensiones económicas y redefiniciones de sus mercados de exportación, Paraguay apuesta a proyectarse como un productor confiable y un socio estratégico para Asia y el mundo. Con un crecimiento económico sostenido en los últimos años y desafíos estructurales persistentes, esta feria es, en el fondo, una vitrina que muestra tanto su potencial como las tareas pendientes.
La Expo Paraguay 2025 no será solo un festival de números y espectáculos. Será también un termómetro de la capacidad paraguaya de generar valor agregado, innovación, inclusión laboral y visibilidad global. Entre el brillo de los shows y la fuerza silenciosa del ganado, se juega algo más que un récord: se juega el futuro de un país que quiere hacerse escuchar más allá de sus fronteras.