El embajador designado por Trump desata tensiones antes de aterrizar en Buenos Aires

24 juillet 2025 - 12:40

Peter Lamelas, propuesto como embajador de Estados Unidos en Argentina por el presidente Donald Trump, generó polémica antes incluso de oficializar su llegada. Declaraciones formuladas en el Senado estadounidense provocaron incomodidad diplomática y reacciones en distintas capitales.

Peter Lamelas, médico de urgencias y empresario radicado en Florida, compareció esta semana ante la comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos como parte del proceso de confirmación para asumir como embajador en Argentina. Lo que debía ser un trámite protocolar derivó en una controversia regional cuando el candidato, sin ambages, declaró que su objetivo sería “apoyar al presidente Javier Milei”, “asegurar que Cristina Fernández de Kirchner enfrente la justicia” y “limitar la influencia china en América Latina”.

La audiencia, transmitida por los canales oficiales del Congreso, no pasó inadvertida. Horas después, varios dirigentes opositores argentinos calificaron las declaraciones como una “injerencia impropia” en asuntos internos. Desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires, incluso, se advirtió que no se recibiría a ningún funcionario extranjero “que actúe como fiscal o delegado partidario”. Consultado por la prensa, el Ejecutivo nacional evitó pronunciarse sobre el tono de Lamelas, aunque fuentes diplomáticas señalaron que la Casa Rosada no considera inapropiados los comentarios.

No es la primera vez que una nominación diplomática genera malestar en el país sudamericano. Pero este caso se produce en un contexto especialmente sensible: con una administración que ha declarado su alineamiento explícito con Estados Unidos e Israel, un gabinete que promueve reformas liberales profundas y un escenario regional marcado por tensiones ideológicas entre gobiernos de distinto signo.

El gobierno chino, aludido directamente por Lamelas, reaccionó con un comunicado formal en el que calificó las expresiones del postulante como “ofensivas e infundadas”. Desde Beijing se recordó que China es el segundo socio comercial de Argentina y se destacó la “cooperación económica continua” entre ambos países, incluso en medio de cambios políticos.

Por su parte, el Departamento de Estado se ha mantenido al margen del episodio. Voceros consultados por medios estadounidenses evitaron confirmar si las palabras de Lamelas reflejan una posición oficial o si se trata de opiniones personales.

Peter Lamelas no es diplomático de carrera. Su trayectoria se vincula al sector médico y al financiamiento de campañas republicanas. En círculos del Congreso se lo describe como un hombre de confianza del exmandatario Trump, con quien mantiene lazos políticos y empresariales desde hace más de una década. Su nominación ha sido impulsada en paralelo al fortalecimiento del vínculo entre Javier Milei y sectores conservadores estadounidenses.

De momento, la embajada en Buenos Aires continúa bajo dirección interina. La confirmación de Lamelas dependerá del voto en el Senado, donde algunos legisladores han pedido que se revisen sus declaraciones y se analice el impacto que podrían tener en la relación bilateral.

Entre los pasillos diplomáticos, el episodio dejó una señal clara: el lenguaje de las embajadas ya no se limita a los memorandos sellados. Hoy, incluso antes de aterrizar, un embajador puede mover el tablero. O dejar en evidencia cuánto ha cambiado la diplomacia en tiempos de cámaras, consignas y afinidades declaradas.

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