El Congreso peruano declaró a la presidenta mexicana persona non grata

08 novembre 2025 - 07:52

Perú ha llevado su rompimiento diplomático con México al siguiente nivel declarando a la presidenta Claudia Sheinbaum persona non grata. Los legisladores peruanos han votado la iniciativa que condena a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por su “inaceptable injerencia en los asuntos internos del Perú”, según el Congreso de ese país. La Cancillería de México rechazó la decisión y expresó que la declaratoria está “motivada por planteamientos falsos”.

El Congreso de Perú ha declarado este jueves persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por su “inaceptable injerencia en asuntos internos” del país.

La decisión contra Sheinbaum se ha producido en horas previas al anuncio que hará el gobierno de Perú respecto a si se le otorga o no el salvoconducto a Betssy Chávez, la expresidenta del Consejo de Ministros de Pedro Castillo, según dijo a CNN el presidente de Perú, José Jerí.

La iniciativa para declarar a la mandataria mexicana como persona non grata fue impulsada por los congresistas Ernesto Bustamante, Alejandro Aguinaga, María del Carmen Alva, Roselli Amuruz, José Cueto, Gladys Echaíz, Nelcy Heidinger y Milagros Jáuregui.

Los parlamentarios estiman que las declaraciones de la presidenta Sheinbaum en relación con la situación política de Perú constituyen “un agravio al sistema democrático nacional”.

Para el congresista Ernesto Bustamente, la relación bilateral entre México y Perú, países socios y fundadores del bloque de integración económica Alianza del Pacífico, junto a Colombia y Chile, se deterioró desde el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien también fue declarado en su día persona non grata por Perú. “Hemos sido testigos de declaraciones y actitudes que traspasan estos límites y constituyen un agravio directo a nuestro país”, expresó el legislador.

Claudia Sheinbaum es la segunda mandataria declarada persona non grata por el Congreso de Perú. En mayo 2023, el Congreso aprobó una iniciativa similar contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador por sus “inaceptables declaraciones” al constituir “una violación del principio de no injerencia” tras manifestar, en varias oportunidades, su apoyo al expresidente Pedro Castillo.

Cabe destacar que en su día el presidente Andrés Manuel López Obrador condenó el encarcelamiento de Pedro Castillo y afirmó que se trataba de una campaña de la derecha que estuvo detrás de su destitución. AMLO se negó a reconocer a Dina Boluarte como presidenta de Perú. “Consideramos lamentable que por intereses de las élites económicas y políticas, desde el comienzo de la presidencia legítima de Pedro Castillo, se haya mantenido un ambiente de confrontación y hostilidad en su contra hasta llevarlo a tomar decisiones que le han servido a sus adversarios para consumar su destitución», manifestó López Obrador a Pedro Castillo en diciembre de 2022.

Esta semana, la embajada mexicana asiló a Betssy Chávez, exfuncionaria del presidente Pedro Castillo. Perú acusa que Chávez fue coautora del autogolpe de Estado que Castillo intentó ejecutar cuando ordenó la disolución del Congreso de Perú. El gobierno peruano pronto respondió a la acción del gobierno mexicano considerando que se trata de un acto inamistoso y de injerencia inaceptable.

Así lo precisó el canciller peruano, Hugo de Zela, quien explicó la ruptura diplomática con México “frente a este acto inamistoso y teniendo en cuenta las reiteradas acciones en que la actual (Claudia Sheinbaum) y el anterior presidente (Andrés Manuel López Obrador) de ese país han intervenido» en asuntos que solo competen al país andino.

“Quiero lamentar profundamente que el gobierno mexicano persista en su equivocada e inaceptable posición, que ha llegado al punto de obligarnos a romper relaciones diplomáticas con un país con el cual hasta antes de estos hechos teníamos una relación fraternal”, ha indicado Zela.

La Cancillería de México rechazó la decisión e indicó que esa declaratoria está “motivada por planteamientos falsos”.

El analista peruano David Gutiérrez comenta en Hoy 24 que “el impasse actual entre estas dos naciones comienza con la vacancia de Pedro Castillo por parte del Congreso peruano después de que este se irrogó poderes que la Constitución peruana no le daba. Pretendió cerrar el Congreso, el Tribunal Constitucional, el Ministerio Público y el Poder Judicial y ordenó a la Policía detener a la fiscal de la nación y prohibir el ingreso de los congresistas a la sede del Congreso de la República. El Congreso peruano reaccionó rápidamente y mediante mecanismos constitucionales vacó a Pedro Castillo como presidente por incapacidad moral permanente, como figura en el artículo 113 de la Constitución peruana vigente. Este hecho no fue aceptado por López Obrador, creando una historia paralela en la cual dice que fue al revés, según AMLO, ‘el Congreso peruano hizo un golpe de Estado contra Castillo’. Esta historia ha sido heredada a la actual presidente de México, quien repite la misma idea sin cambiarle una coma”, abunda Gutiérrez.

A lo anterior se suman otras acciones de México como “no reconocer a la anterior presidente de Perú, Dina Boluarte, no reconocer al actual presidente, José Jerí y, además, aceptar en la sede de la embajada mexicana a Betssy Chávez, primera ministra de Castillo cuando se dio el autogolpe de Estado por parte de Pedro Castillo. Chávez ha sido catalogada por el Estado peruano como cómplice”, observa el analista peruano, quien agrega que todo ello ha llevado a Perú a romper relaciones diplomáticas con México “ante la clara intromisión en los asuntos internos de este país, cosa que va contra la tradicional política mexicana de no intervenir en los asuntos internos de otros países. Además, es una acción inconstitucional, dado que México lo prohíbe abiertamente en su Constitución”, concluye Gutiérrez.

En conversación con Clara Riveros, el escritor mexicano, analista y editor del portal Disidencia.mx, Pablo Majluf, observa que “hay una enorme hipocresía en la postura del gobierno mexicano porque, por un lado, tanto López Obrador que es fundador de este nuevo régimen, como ahora Claudia Sheinbaum, repiten constantemente el principio famoso de la política exterior mexicana, el principio de autodeterminación de los pueblos que responde a la famosa Doctrina Estrada y que es un lugar muy común en la política exterior mexicana, un poco para evitar cualquier crítica o presión externa sobre todo de Estados Unidos que está muy pendiente con el narco, pero, al mismo tiempo, el gobierno mexicano practica una política abiertamente injerencista, violando precisamente el principio de la autodeterminación de los pueblos sobre todo cuando se trata de gobiernos que no son afines a su proyecto ideológico”.

En ese sentido, Majluf agrega que “el gobierno mexicano, frente al caso de Perú, se ha convertido prácticamente en vocero del eje bolivariano, defendiendo a Pedro Castillo y atacando a las instituciones peruanas que constitucionalmente lo destituyeron”.

“Entonces, ahí no solo hay una contradicción con su propio discurso diplomático, sino que México además está afectando las relaciones con el vecindario, llegando a la fractura con Perú por su propia actitud injerencista. En el fondo, la política exterior mexicana se ha vuelto un instrumento ideológico del eje bolivariano. El régimen mexicano respalda a la dictadura cubana, a la dictadura nicaragüense, a Gustavo Petro, a Pedro castillo, a Evo Morales. Y eso, en buena medida, explica por qué México, irónicamente y contrario a la autodeterminación de los pueblos, ya no es visto como un mediador neutral sino como un actor partidista dentro del eje de bolivariano”, puntualiza el editor general del portal Disidencia.mx.

 

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