El cine latinoamericano conquista Venecia: dos premios en Horizontes para México y Ecuador

07 septembre 2025 - 12:27

En la Mostra de Venecia, el cine latinoamericano volvió a brillar. La sección Horizontes, dedicada a las nuevas tendencias, reconoció a En el camino, del mexicano David Pablos, como mejor película, y a Hiedra, de la ecuatoriana Ana Cristina Barragán, como mejor guion.

El mexicano David Pablos, de 41 años, se convirtió en el gran ganador de Horizontes con En el camino, un retrato descarnado del amor entre Veneno, un joven obligado a prostituirse para sobrevivir, y Muñeco, un camionero marcado por la soledad. Ambientada en paraderos de carretera donde la violencia y las drogas se mezclan con encuentros efímeros, la película se atreve a mostrar con crudeza la sexualidad en un entorno machista. Pablos agradeció el reconocimiento subrayando el carácter íntimo de su obra: “Esta película viene de un lugar muy personal y es hermoso ver que conecta con otras personas”.

La otra voz latinoamericana que se alzó en Venecia fue la de Ana Cristina Barragán, que obtuvo el galardón al mejor guion con Hiedra. Su película narra el reencuentro de Azucena y Julio, dos jóvenes marcados por el abandono en la infancia. Con un estilo poético y el uso de actores no profesionales, la directora ecuatoriana vuelve a explorar temas recurrentes en su obra, como la ternura y la fragilidad. Al recibir el premio, Barragán celebró con un grito que resonó en la sala: “¡Viva el cine latinoamericano! Este reconocimiento significa mucho para el cine de mi país”.

El impacto de estos premios trasciende lo individual. Para Ecuador, Hiedra marca un hito: es la primera película en 26 años que logra un reconocimiento en Venecia. Para México, En el camino reafirma la potencia de una generación de cineastas que han sabido llevar a la pantalla historias incómodas con autenticidad y riesgo. Ambos galardones evidencian la madurez de un cine que dialoga con el mundo sin renunciar a sus raíces.

En un festival dominado por producciones europeas y estadounidenses, Horizontes se ha convertido en el espacio donde América Latina reivindica su capacidad de innovación estética y narrativa. Lo hizo Barragán con la sutileza de su escritura y lo reafirmó Pablos con la fuerza de una historia que incomoda pero conmueve.

Venecia mostró que el cine latinoamericano atraviesa un momento fértil: diverso, valiente y con un pie en lo local y otro en lo global. La Mostra no solo premió películas, sino que confirmó un movimiento cultural en expansión, capaz de transformar la marginalidad en prestigio y la memoria en arte.

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