EE.UU. amenaza con dejar la OEA: ruido político y poder real

07 juillet 2025 - 12:55

Estados Unidos amenazó con abandonar la OEA. Lo hizo en voz del subsecretario Christopher Landau durante la Asamblea General de junio, pero la noticia sigue resonando este 7 de julio. La advertencia no es nueva, ni será ejecutada, pero revela la dinámica de poder hemisférico: Washington no se irá, pero puede cerrar el grifo del dinero.

Hoy EE.UU. financia casi la mitad del presupuesto ordinario de la OEA. Su amenaza apunta a la inacción del organismo ante crisis como las de Venezuela y Haití. Landau la calificó de “incapaz” y deslizó el retiro de fondos si la organización no se alinea a su visión de defensa democrática. Una presión clásica en el multilateralismo interamericano.

La OEA no enfrenta aquí un riesgo de desaparición formal. En realidad, enfrenta su crisis estructural: depende financiera y políticamente de un solo país. Sin EE.UU., la OEA pierde capacidad operativa. Con EE.UU. imponiendo agenda, pierde autonomía.

Para América Latina, el dilema es antiguo y actual. La OEA nació con vocación hemisférica pero bajo el paraguas de la Guerra Fría. Hoy sigue siendo funcional para ciertos intereses diplomáticos, pero carece de legitimidad como espacio equilibrado. Sus votaciones reflejan influencias más que convicciones.

La amenaza de Washington revela su impaciencia estratégica. Mientras crece la influencia china y BRICS se expande, la Casa Blanca quiere una OEA alineada y eficaz. Pero el riesgo es forzarla a ser un instrumento en vez de un foro de diálogo. Si se recortan fondos, la región debería preguntarse si construye un sistema interamericano menos dependiente o si prefiere aceptar la tutela presupuestaria como precio de la estabilidad institucional.

Estados Unidos no saldrá de la OEA. Su amenaza busca disciplinar y marcar agenda. Pero su mensaje de fondo es claro: para Washington, la OEA es útil mientras siga sus reglas. El verdadero reto de la región no es evitar un recorte financiero, sino reconfigurar su arquitectura multilateral con dignidad, realismo y autonomía.

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