Decrecimiento acelerado de la natalidad en Colombia

04 septembre 2025 - 10:13

Colombia, sin pertenecer al club de países ricos y desarrollados («con mejores sistemas de salud, economías vibrantes y una extendida cultura de la planificación»), que a su vez enfrentan el descenso de nacimientos, ya experimenta de forma visible el decrecimiento en el índice de natalidad. ¿Tendrá consecuencias esta tendencia a la baja en el futuro del país y en su desarrollo?

Un análisis de Leonel Buelvas habla del “fin de los niños” y la “coreanización” de la natalidad en Colombia. Con ello alude al declive acelerado en la tasa de fecundidad en el país cafetero. El analista subraya que ese decrecimiento en la natalidad está ocurriendo de modo tan rápido que ya supera las tendencias mostradas por Japón y Corea del Sur, pero nota, además, que si Colombia fuese un Estado europeo, se ubicaría hoy en uno de los países con más baja fecundidad.

La referencia a Corea del Sur tiene que ver con el hecho de que ese es uno de los países que comparativamente a nivel global ha experimentado un drástico descenso en el índice de natalidad y, por consiguiente, de disminución de población. Buelvas observa las estadísticas colombianas e infiere que “se dirigen con mucha más aceleración a los números surcoreanos en lo que se refiere a la tasa de fecundidad total, y esto no son buenas noticias”.

Por tasa de fecundidad total (TFT) se entiende “el número promedio esperado de hijos que habría de tener una mujer durante su vida, si en el transcurso de sus años reproductivos experimentase las tasas de fecundidad específicas por edad prevalentes en un determinado año o período, para un determinado país, territorio o área geográfica”. Eso suena confuso y demasiado técnico pero lo que significa es que una tasa de fecundidad de 2,1 niños por mujer, en adelante, garantiza el reemplazo de la población.

Desde una perspectiva ideal, los países necesitan que una mujer esté dispuesta a tener dos hijos, como mínimo, para mantener el número de la población (el reemplazo de los progenitores) y al menos 2,1 para el crecimiento de esta. Lo contrario: menos de dos hijos por un período de tiempo prolongado, con el agravante de poca o nula inmigración, puede llevar a un descenso de la población.

Lo que se veía hasta ahora como un problema de los “países desarrollados”, en relación con la baja fecundidad, ha pasado a ser también una cuestión importante en naciones subdesarrolladas o en vías de desarrollo como Colombia. Ya no solo preocupa esta cuestión de la baja natalidad en Europa, por ejemplo, y especialmente en Italia, Portugal, España y países de Europa del Este. O, peor aún, ya no solo la baja fertilidad sino la pérdida y el colapso poblacional en Japón, China y Corea del Sur, particularmente en sus centros urbanos. Estos debates deberían verse con mayor atención en los países latinoamericanos habida cuenta de las cifras y estadísticas.

Advierte el analista que los países de Sudamérica muestran números por debajo de la tasa de reemplazo y que Colombia enfrenta un decaimiento del número de nacimientos mucho más rápido de lo que se esperaba. Es más, Colombia enfrenta uno de los desplomes de la natalidad más grandes del mundo.

Como es de suponer esta situación ya tiene consecuencias: “están dejando de funcionar 3.900 colegios al año, debido a la transformación demográfica del país, que es, básicamente, la disminución de la población infantil en los últimos años”, contextualiza Buelvas citando un estudio de la Universidad Javeriana.

Asimismo, el informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), publicado en marzo de este año, revela que en 2024 nacieron 445.011 niños, esto representa 13,7% menos respecto del mismo período de 2023 (515.549), es decir, 70.538 niños menos. Y si se comparan esas cifras con los nacimientos reportados en 2015 (660.999), entonces la caída de los nacimientos se eleva a 32,7% en los últimos diez años, con 572.490 nacimientos menos entre 2016 y 2024 si cada uno de estos años hubiese mantenido el nivel de 2015. “Es la caída de nacimientos más pronunciada en la historia del país”, puntualiza el autor del estudio.

La tasa global de fecundidad en Colombia fue de 1,1 en 2024. Ese factor convierte a esta nación en uno de los países con menor índice de nacimientos no únicamente en la región sino en el mundo.

Datos del Banco Mundial le permiten ver al analista que, en 1973, la tasa de nacimientos en Colombia era de 4,7 y, en 2008 fue de 2,1. En ese orden de ideas, la disminución en estas décadas ha sido realmente drástica. Por ejemplo, lo que le tomó a Japón 50 años, a Colombia solo le tomó 15 y lo que le tomó a Corea del Sur 19 años, para bajar de una tasa de 2,1 a 1,2 (1983-2002), a Colombia le tomó 15 años (2008-2023). Colombia bajó 21% más rápido su tasa de fecundidad que la nación surcoreana, sostiene Buelvas. En suma, a Japón le tomó 50 años pasar de 2,1 a 1,2 de tasa de fecundidad global y a Corea del Sur 19 años pasar de 2,1 a 1,2 mientras que a Colombia le tomó 15 años pasar de 2,1 a 1,2.

Si lo compara hacia el lado de Europa el pronóstico no es mucho más alentador: “Si Colombia (1,1) fuese un Estado europeo, estaría entre los países más bajos: Ucrania —que está en guerra— (0,9), España (1,12) y Malta (1,06). De hecho, si Bogotá, Caldas y Nariño fueran Estados de la Unión Europea, serían los países con la menor tasa de fecundidad global del Viejo Continente, con 0,9”.

El autor muestra preocupación por el poco tratamiento que se está dando a este tema y a sus consecuencias en el corto, mediano y largo plazo, por ejemplo, a su incidencia en temas de pensiones, salud, educación, inversión pública, privada, etc. De hecho, se suponía que las próximas generaciones serían más numerosas de lo que en realidad están siendo y, a diferencia de los países desarrollados que cuentan con más recursos para mitigar los efectos de la baja natalidad en las cuestiones fiscales, en Colombia el cambio demográfico ha sido “tan inédito, tan acelerado y de esta envergadura” que no se ha valorado en su justa proporción y sí tendrá hondas repercusiones.

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