Cuba gana pero sus apoyos globales y regionales retroceden

31 octobre 2025 - 04:31

La Asamblea General de la ONU ha aprobado nuevamente una resolución sin efectos vinculantes que condena las sanciones de Estados Unidos contra Cuba, vigentes desde hace 63 años. Si bien el resultado ha sido incontestable, favorable a Cuba, esta vez el régimen comunista ha obtenido el menor respaldo global en más de una década. Esta es la primera vez que varios países de América Latina muestran evidente fragmentación frente al discurso del régimen de La Habana y su retórica respecto al “bloqueo genocida”.

Este miércoles, la Asamblea General de la ONU aprobó, por un año más y por amplia mayoría (165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones) una resolución sin efectos vinculantes que condena las sanciones de Estados Unidos contra Cuba. Las sanciones mantienen su vigencia desde hace 63 años.

Los votos en contra fueron los de Estados Unidos, Israel, Argentina, Paraguay, Macedonia del Norte, Ucrania y Hungría.

Las 12 abstenciones incluyeron los votos de Polonia, Rumanía, Bosnia-Herzegovina, Costa Rica, Ecuador, Estonia, Marruecos, Albania, Lituania, Moldavia, República Checa y Letonia.

Los votos en contra y las abstenciones reflejan que no hay un respaldo automático a Cuba y que hay gobiernos más a la derecha del espectro político, sean liberales o conservadores, pero en oposición al autoritarismo de las dictaduras de la región. Este ha sido el menor respaldo global que ha recibido Cuba en más de una década. Y es que el régimen nunca había recibido siete votos en contra.

Fuentes diplomáticas habían anticipado a las agencias internacionales de noticias que no había consenso latinoamericano y que la región podría llegar a aportar cinco votos que mostraban la fisura, en contra o como abstención.

Las dos últimas veces que se votó la resolución, solo hubo dos votos en contra (Estados Unidos e Israel) y 187 apoyos al régimen cubano. Desde 1992 nunca hubo más de cuatro votos en contra, aunque el primer año en que se votó la resolución hubo 71 abstenciones que paulatinamente se convirtieron en votos a favor de Cuba.

Esta resolución, no vinculante, ha sido presentada cada año por Cuba desde 1992 y tuvo en los últimos años apoyo prácticamente unánime de la comunidad internacional (187 votos a favor) a excepción de los votos de Estados Unidos e Israel.

Argentina y Paraguay han cambiado su línea de política exterior frente a Cuba.

Atrás quedaron las décadas del apoyo peronista y los días en que Cristina Fernández de Kirchner alardeaba de la amistad, sintonía y conversaciones de sobremesa con Fidel Castro.

El giro de Javier Milei ha sido radical, alineado total y públicamente con Estados Unidos. La Cancillería argentina justificó su voto, contrario a la resolución cubana en Naciones Unidas, indicando que su voto está en consonancia con mantener una posición coherente con su política exterior centrada en la defensa de la democracia, las libertades individuales y los derechos humanos.

Por su parte, el gobierno de Santiago Peña en Paraguay también ha cambiado el rumbo en su política exterior hacia Cuba. El país tuvo matices en su relación con La Habana, incluso años de estrechas relaciones. El gobierno sudamericano votó en contra de la resolución presentada por La Habana, respaldando su posición de apoyo a las democracias representativas y al respeto de los derechos humanos.

Los casos de Ecuador y Costa Rica han sido interpretados como abstenciones estratégicas, evitan el ruido de la ruptura con La Habana, pero se distancian del régimen. Por un lado, Ecuador quiere mostrarse como un actor y socio fiable de Estados Unidos, luego del camino que ha ido desandando tras haberse alineado con el socialismo del siglo XXI en la era correísta. Mientras que Costa Rica no ha tenido tradición de confrontar a Cuba pero tampoco de respaldar sus posiciones en los distintos foros internacionales.

Analistas advierten que los cambios de gobierno y de tendencia en América Latina traerán aislamiento internacional a las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela, aunque los gobiernos de México, Colombia y Brasil mantienen estrechas relaciones con la dictadura comunista.

En un contexto más amplio, no hay que perder de vista que Cuba, Nicaragua y Venezuela ya fueron excluidas de la Cumbre de las Américas a celebrarse en República Dominicana el 4 y 5 de diciembre. La decisión fue comunicada oficialmente por la Cancillería dominicana que explicó en su día que “La no invitación a Cuba, Nicaragua y Venezuela -países que, por diversas razones, han decidido no formar parte de la OEA y que tampoco participaron en la pasada edición de la Cumbre de las Américas- constituye la decisión que, dadas las circunstancias hemisféricas, favorece la mayor convocatoria y asegura el desarrollo del foro”.

 

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