Por primera vez en la historia del país, la Corte Suprema de Costa Rica solicitó a la Asamblea Legislativa levantar la inmunidad del presidente Rodrigo Chaves para que enfrente un juicio por corrupción.
Con una votación de 15 a 7, los magistrados avalaron la acusación de que Chaves habría abusado de su autoridad al desviar parte de un contrato de 32.000 dólares, financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica, hacia su asesor y estratega de campaña Federico “Choreco” Cruz. Según los fiscales, se trataría de contratos de consultoría otorgados de manera preferente y con beneficios personales.
El presidente Chaves negó las acusaciones y su oficina no emitió comentarios tras la decisión judicial. Ahora, la Asamblea Legislativa, dominada por la oposición, tiene la última palabra. Nunca antes se había pedido revocar la inmunidad de un presidente costarricense en funciones.
La Corte también solicitó enjuiciar al ministro de Cultura y exjefe de gabinete, Jorge Rodríguez, implicado en el mismo caso.
Este hecho marca un precedente en la institucionalidad costarricense, país que históricamente se presenta como ejemplo de estabilidad democrática en Centroamérica. La decisión pondrá a prueba la separación de poderes y la respuesta del Congreso, en un contexto donde la corrupción se mantiene como una de las principales preocupaciones ciudadanas en América Latina.