Autoridades colombianas y europeas capturaron en las últimas horas a 13 personas que estarían vinculadas a una red transnacional de trata de personas. Según las autoridades, esta sería una de las redes más grandes de trata de personas que delinquen en Medellín, Cali y Europa Oriental. La investigación ha permitido identificar a 60 víctimas colombianas, sometidas a explotación sexual, en países como Albania (44), Croacia (5), Bahréin (4), Kosovo (3) y Montenegro (4).
El líder de la organización es conocido como “Lukas”, ostenta la ciudadanía maltesa y al parecer mantiene una empresa familiar criminal dedicada a la explotación y esclavitud sexual de mujeres. Alias “Lukas” se hallaba en un apartamento de un conjunto residencial en Medellín y es el líder de la banda Raphax, estructura criminal que opera en los Balcanes. El capturado estaba a cargo de captar mujeres a través de las redes sociales, para luego explotarlas sexualmente en el extranjero.
Se precisaron seis meses de investigación para llegar a la captura de más de una docena de presuntos implicados en la captación, el traslado y la explotación sexual de mujeres a las que engañaban con falsas y lucrativas promesas de trabajo en el exterior. Una vez que las mujeres estaban fuera de Colombia la red transnacional las sometía a condiciones de esclavitud sexual. La investigación permitió identificar a 60 colombianas bajo dicha situación en Albania (44), Croacia (5), Bahréin (4), Kosovo (3) y Montenegro (4).
Los capturados, mujeres y hombres, entre 22 y 56 años, fueron presentados ante la Fiscalía General de la Nación para que se adelanten las respectivas audiencias preliminares. Un juez de control de garantías definirá sus situaciones judiciales. Los delitos que se les imputan: trata de personas, concierto para delinquir agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.
Junto con Lukas, en Medellín, cayeron otras ocho personas que estarían vinculadas con el grupo criminal, mientras que en Pereira detuvieron a otras dos y en Cali a una más. “En tres ciudades del país se logra la ubicación de 12 delincuentes que, a través de engaños, de instrumentalización, engañaban personas para trasladarlas a otros destinos, en un operativo transnacional”, expresó el director de la Policía Nacional, general Carlos Fernando Triana.
Una vez que las mujeres víctimas de trata y explotación, estaban fuera del país, quedaban prácticamente en deuda a perpetuidad. Inicialmente debían pagar un valor de 5.000 euros por gastos de pasaporte, tiquetes aéreos y alojamiento. Pero la deuda se volvía impagable, según han documentado las autoridades, porque los proxenetas robaban sus ingresos y les imponían multas permanentemente, de modo que mantenían a las víctimas en un estado de explotación, servidumbre y control económico. “Esta deuda resultaba impagable, ya que los explotadores retenían sus ingresos e imponían sanciones de forma constante para mantenerlas bajo su control”, indicaron los investigadores del caso, agregando que bajo esta modalidad el monto adeudado subía y el valor inicial se multiplicaba constantemente.
La citada organización mantiene vínculos operativos en Grecia, Croacia, Albania, Kosovo, Malta, Montenegro y Bahréin. Ha operado a través de redes ilegales que se aprovechan de la situación de vulnerabilidad de mujeres jóvenes. Los reportes indican que algunas víctimas fueron abusadas sexualmente al llegar a sus nuevos destinos y estuvieron obligadas a realizar entre 15 y 20 servicios sexuales diarios, generando rentas criminales de hasta 5.000 euros por víctima. Aunque alias “Lukas” ha sido capturado en Medellín, solía operar desde Malta junto a su padre.
Las capturas se hicieron realidad gracias a 14 operativos de allanamientos en los que fueron incautadas tres armas de fuego, munición, cuatro computadores, 15 equipos celulares y documentación diversa. El material será anexado como elemento probatorio de la investigación que se adelanta contra esa estructura criminal.
La prensa local habla este lunes de 60 denuncias de mujeres, principalmente de Medellín, que habrían sido víctimas de explotación sexual en Albania, Montenegro, Malta, Croacia y Kosovo.
La Policía Nacional de Colombia pudo establecer que las víctimas eran contactadas a través de Facebook, Instagram y WhatsApp y, en principio, se les hacían grandes ofertas laborales para que aceptaran el engaño y tomaran vuelos con destino a Europa del Este.
Además de las 13 capturas efectuadas en Colombia, en cooperación con Europol, se capturaron a otras siete personas en Albania. Los detenidos de ese lado del mundo serían los enlaces de la estructura criminal en Europa del Este y estaban encargados de recibir a las mujeres, cuando estas arribaban a esos países, así como de ejercer las respectivas presiones económicas y emocionales para asegurar su explotación sexual.