Chile se consolida como referente propalestino al recibir a 68 evacuados de Gaza

17 septembre 2025 - 10:47

El operativo humanitario coordinado por Gabriel Boric durante meses evidencia el compromiso chileno con la causa palestina en un momento de escalada de la ofensiva israelí. Con medio millón de palestinos-chilenos, el país austral se posiciona como refugio internacional al tiempo que intensifica y coordina sus acciones diplomáticas contra Israel en diferentes instancias internacionales.

Un grupo de 68 palestinos, entre los que se encuentran 36 menores de edad, llegó este sábado a Chile tras haber sido evacuados de la Franja de Gaza el pasado 10 de septiembre, en el marco de un complejo operativo humanitario que tomó meses de coordinación y que refleja el firme compromiso del gobierno de Gabriel Boric con la causa palestina. La operación, que contó con la colaboración de diversas organizaciones internacionales, se enmarca en lo que el propio presidente describió como la necesidad de proteger vidas «ante el genocidio en curso» y permite a Chile «hacer honor a su himno patrio».

La evacuación se inició mediante traslado terrestre desde Gaza, seguido de un vuelo internacional hasta Santiago, con las familias acompañadas en todo momento por personal consular y diplomático del Ministerio de Relaciones Exteriores. A su llegada, se realizaron los controles migratorios correspondientes y se activó la red de protección del Estado, que incluye asistencia médica, psicológica y de integración social para los refugiados. Las personas evacuadas llegaron con un salvoconducto específico a nivel consular y podrán solicitar refugio si así lo requieren.

El Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó que se trata de personas «con vínculos estrechos en Chile», aunque por motivos de seguridad y privacidad no se entregarán más detalles sobre su estadía en el país. Esta discreción responde tanto a la necesidad de proteger a las familias como a las tensiones diplomáticas que esta decisión podría generar con Israel y sus aliados internacionales, especialmente en un momento de creciente aislamiento de Tel Aviv por sus operaciones militares en Gaza.

Chile como refugio de la diáspora palestina global

La decisión del gobierno chileno adquiere particular relevancia considerando que el país alberga la comunidad palestina más numerosa del mundo fuera de los países árabes, con cerca de 500.000 personas de origen palestino. Esta población, principalmente concentrada en la Región de Valparaíso y el Gran Santiago, ha desarrollado una importante influencia política y económica que se traduce en un firme respaldo gubernamental a la causa palestina independientemente del signo político del gobierno de turno.

El reconocimiento de Palestina como Estado «libre, independiente y soberano» realizado por Chile en 2011, durante el primer gobierno del conservador Sebastián Piñera, ilustra cómo la defensa de los derechos palestinos trasciende las divisiones partidistas chilenas y se ha convertido en una política de Estado. Sin embargo, bajo la administración de Boric, esta posición se ha intensificado significativamente, evolucionando desde el reconocimiento simbólico hacia acciones concretas de apoyo humanitario y jurídico internacional.

La subsecretaria de Relaciones Exteriores, Gloria de la Fuente, explicó que la evacuación fue posible gracias a «una ventana de oportunidad» que se abrió en medio del caos humanitario de Gaza, sugiriendo que el gobierno chileno mantiene canales diplomáticos activos para facilitar este tipo de operaciones. La descripción del operativo como «complejo» y la demora de varios meses evidencian las dificultades logísticas y políticas para evacuar civiles de una zona en conflicto activo, especialmente cuando Israel controla estrictamente los accesos al territorio.

Escalada diplomática contra Israel

La operación humanitaria se produce en el contexto de una escalada diplomática chilena contra Israel que ha convertido al país sudamericano en uno de los principales críticos internacionales de las acciones militares israelíes en Gaza. Junto a México y Colombia, Chile presentó en enero de 2024 una solicitud ante la Corte Penal Internacional para investigar posibles crímenes de guerra en Gaza, y posteriormente se sumó a la acusación de genocidio contra Israel impulsada por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia.

Esta estrategia legal se ha complementado con medidas económicas concretas. En su último discurso anual ante el Congreso Nacional, Boric anunció que promoverá una ley para prohibir la importación de productos procedentes de las colonias israelíes en territorios ocupados, respaldó el embargo de armas promovido por España, e instruyó al Ministerio de Defensa la elaboración de un plan urgente de diversificación tecnológica para reducir la dependencia de equipamiento militar israelí.

Estas acciones posicionan a Chile como líder regional en la implementación de medidas de presión económica contra Israel, siguiendo la estrategia de Boicot, Desinversión y Sanciones promovida por organizaciones pro-palestinas internacionales. La decisión de diversificar la tecnología militar resulta especialmente significativa considerando que Israel ha sido tradicionalmente un importante proveedor de equipamiento de seguridad para Chile, incluyendo sistemas de vigilancia fronteriza y equipos antidisturbios. 

Momento humanitario crítico del conflicto

La evacuación se produce en un momento crítico del conflicto, cuando Israel ha intensificado su ofensiva militar en Gaza con el objetivo declarado de «desalojar definitivamente» a los supervivientes palestinos del territorio. Según datos de la Oficina de Medios de Gaza, más de 1,3 millones de palestinos, incluidos 350.000 niños, permanecen en la ciudad de Gaza y el norte del territorio a pesar de las amenazas de evacuación forzada y los ataques continuos.

Las cifras oficiales indican que desde el 7 de octubre de 2023, más de 64.000 palestinos han muerto en Gaza por los ataques terrestres y aéreos israelíes, configurando una crisis humanitaria que organizaciones internacionales califican como una de las más graves de las últimas décadas. La aprobación por parte del gabinete de seguridad israelí de un plan para la ocupación militar permanente de la ciudad de Gaza, impulsado por Benjamin Netanyahu, sugiere que la ofensiva continuará indefinidamente.

En este contexto, la operación chilena adquiere una dimensión simbólica que trasciende lo humanitario para convertirse en una declaración política sobre la responsabilidad internacional de proteger a las poblaciones civiles. La referencia de Boric al «genocidio en curso» reproduce la terminología empleada por Sudáfrica en su demanda ante la Corte Internacional de Justicia, alineando oficialmente a Chile con las acusaciones más graves contra Israel.

Futuras operaciones en perspectiva

Fuentes gubernamentales han adelantado que se preparan nuevas operaciones de evacuación, sugiriendo que la llegada de las 68 personas constituye solo la primera fase de un programa más amplio de acogida de refugiados palestinos. Esta perspectiva convierte a Chile en un destino alternativo para palestinos que logran abandonar Gaza, complementando los esfuerzos de otros países árabes y europeos que han implementado programas similares.

La experiencia chilena podría servir de modelo para otros países latinoamericanos con importantes comunidades palestinas, como Brasil, Argentina y Colombia, que hasta ahora han limitado su apoyo a declaraciones diplomáticas sin implementar programas concretos de acogida. La capacidad de Chile para coordinar exitosamente una operación de esta complejidad, involucrando múltiples organizaciones internacionales y gobiernos de tránsito, demuestra su creciente influencia en la diplomacia humanitaria regional.

El mensaje de Boric sobre «hacer honor al himno patrio» evoca el verso que dice «serás el asilo contra la opresión», estableciendo un vínculo directo entre la identidad nacional chilena y el compromiso con los refugiados palestinos. Esta narrativa refuerza la legitimidad doméstica de la operación mientras desafía las críticas de sectores conservadores que podrían cuestionar el gasto público en asistencia a refugiados extranjeros.

La operación humanitaria chilena se desarrolla paralelamente al creciente aislamiento internacional de Israel, evidenciado en las recientes protestas que paralizaron La Vuelta ciclista en España y la creciente oposición europea a la participación israelí en eventos deportivos y culturales. En este contexto, Chile se consolida como un actor relevante en la articulación de una respuesta internacional coordinada que combine medidas humanitarias, diplomáticas y económicas para presionar el cese de las operaciones militares israelíes en Gaza.

 

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