Brasil y los desaciertos de Lula

02 juillet 2025 - 11:04

Mario Ojeda Revah, conocedor y experto en Brasil y su política exterior, tiene una dilatada carrera como profesor e investigador de la Universidad Autónoma de México (UNAM). El autor de La política exterior de Brasil: su evolución reciente, conversa con Hoy 24 sobre Brasil, su historia política reciente y los desaciertos de Lula.

Ojeda Revah comienza señalando que tiene una mirada más positiva de las gestiones 1 y 2 de Lula, respecto de la actual. ¿Por qué? “Por el pragmatismo que supo exhibir en el manejo de la política exterior brasileña, apostando al multilateralismo (a diferencia de México que le apostó todo a Estados Unidos y ahora estamos así)”.

Brasil, recuerda, mantuvo relaciones con la Unión Europea, se abrió a los BRICS en su momento y pese a los desvaríos ideológicos de Lula y a ciertas licencias como recibir al iraní Mahmoud Ahmadinejad, supo ser pragmático. Entre 2011 y 2013 Brasil conoció una época de esplendor.

Lula también contó con mucha suerte porque gobernó durante la bonanza económica gracias al boom de las commodities y a la demanda millonaria de china como gran comprador de materias primas, con precios internacionales altísimos, que le permitieron a Brasil y a otros países de la región crecer a unas tasas espectaculares.

Gracias a los ingentes recursos, el gobierno brasileño financió proyectos y eventos impresionantes y costosos, pero también dilapidó mucho dinero en los célebres escándalos de corrupción.

Lula terminó sus mandatos sin sobresaltos, siendo muy popular en el mundo y en su país. Los escándalos de corrupción le estallaron en la cara a su sucesora y copartidaria Dilma Rousseff. Rousseff enfrentó el “impeachment” que finalmente llevó a su remoción como presidenta. Todo ello no eximió a Lula quien fue preso por corrupción. “Aunque alegó persecución política, lo cierto es que los escándalos de corrupción durante sus gobiernos son una realidad con evidencias”, agrega el experto mexicano.

Michel Temer asumió el poder tras la salida de Rousseff y a este le sucedió el exmilitar derechista Jair Bolsonaro, un admirador confeso de Donald Trump y cuyos seguidores emularon el denostable asalto al Capitolio, “el bochornoso evento bolsonarista devino en parodia del asalto a la institución estadounidense”, dice Ojeda Revah.

Para sorpresa de muchos, Lula regresó al poder para asumir un tercer mandato por un estrecho margen de diferencia, se impuso con 50,84% de los votos frente al 49,16% de Bolsonaro. Gobierna desde 2023 y entregará el poder en 2027. Pero estas no son las épocas doradas que le dieron tanto brillo a Lula a nivel internacional.

La posición de Lula, apoyando, abrazando y rodeando a dictadores, a autocracias como la de Putin en desmedro de Ucrania y a regímenes totalitarios como el de los iraníes, al margen de Trump y de Benjamín Netanyahu, “es indefendible”. “Narendra Modi de India también está en los BRICS y no se ha plegado a Putin de manera tan abyecta como Lula. Digo esto si se tiene en consideración que India y Brasil son las dos democracias de los BRICS frente a China y Rusia que no lo son. Estamos en un momento en que no prima la razón, hay mucho dogmatismo, mucha emotividad”, concluye Ojeda Revah.

 

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