La Paz vive un giro histórico. Jorge “Tuto” Quiroga y Rodrigo Paz disputarán en octubre la segunda vuelta presidencial, después de unas elecciones que pusieron fin a casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS), reducido a un marginal 4% de los votos válidos.
El país andino ingresa en un escenario político inédito. La autoridad electoral confirmó que el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, referente opositor con larga trayectoria, y el senador Rodrigo Paz, figura emergente con perfil moderado, se medirán en un balotaje que definirá la orientación del nuevo ciclo institucional.
La jornada electoral cerró con un resultado sorprendente: el MAS, que durante veinte años dominó la política nacional bajo el liderazgo de Evo Morales y sus sucesores, quedó relegado a la periferia del mapa electoral. Ese desplome, cifrado en un escuálido 4%, supone el derrumbe de un modelo político que articuló al Estado plurinacional con movimientos sociales y sindicatos.
Para Quiroga, exmandatario con experiencia internacional, el reto será convencer a un electorado que mira con desconfianza el pasado político. Paz, en cambio, encarna una apuesta por renovación y pragmatismo, pero deberá demostrar capacidad de liderazgo en un país atravesado por desigualdades, conflictos regionales y demandas sociales latentes.
La polarización, característica de la política boliviana, parece dar paso a un escenario más competitivo y fragmentado. Las alianzas de segunda vuelta serán decisivas, así como el comportamiento de un voto joven que busca alternativas alejadas de los viejos bloques.
Bolivia, tras dos décadas de continuidad, encara un momento fundacional. El desenlace del balotaje no solo marcará quién gobierne, sino el tipo de democracia que el país quiere consolidar después de la larga era del MAS.