Argentina inicia gestiones para entrar al programa de exención de visas de EE. UU.

28 juillet 2025 - 07:53

El gobierno de Javier Milei inicia las gestiones para que ciudadanos argentinos puedan viajar a Estados Unidos sin visa, como parte de un giro geopolítico que también busca señales simbólicas de aprobación desde Washington.

Argentina quiere volver a viajar ligero. Este lunes, el gobierno de Javier Milei formalizó su intención de reingresar al Visa Waiver Program de Estados Unidos, un sistema que permite a ciudadanos de países autorizados ingresar por turismo o negocios durante 90 días sin necesidad de visa tradicional. Si prospera, el trámite actual —complejo, costoso y en muchos casos disuasorio— sería reemplazado por una autorización electrónica (ESTA) de menor costo y mayor agilidad.

Se trata de mucho más que una reforma migratoria técnica. El gesto tiene una carga política evidente. Argentina quedó fuera de ese programa en 2002, durante la resaca del colapso económico de 2001, y esa exclusión se convirtió en un indicio claro de deterioro institucional para Washington. La administración actual, alineada con una estrategia abiertamente proestadounidense y alejada simbólicamente del legado kirchnerista, busca proyectar una imagen de “normalización” internacional, comenzando por el acceso a la frontera más estratégica.

La visita de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a Buenos Aires, en el marco de la cual se anunció el inicio del proceso, La visita de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a Buenos Aires, en el marco de la cual se anunció el inicio del proceso, representa un mensaje claro desde Washington. Se da además bajo la administración de Donald Trump, aliado político explícito del presidente Milei. Ese respaldo ideológico compartido podría acelerar los tiempos diplomáticos, pero el ingreso al Visa Waiver no depende solo de voluntad política: exige el cumplimiento de estándares técnicos de seguridad, bajos niveles de rechazo de solicitudes, reciprocidad y protección de datos biométricos, entre otros.

Actualmente, Chile es el único país de América del Sur dentro del programa. Si Argentina logra sumarse, sería un logro diplomático y un alivio logístico para miles de ciudadanos que hoy deben pagar hasta 160 dólares por una visa, además de enfrentar demoras y entrevistas consulares. El nuevo sistema requeriría un e-passport, datos personales y laborales, y una solicitud electrónica de 21 dólares, más liviana pero aún sujeta a control migratorio.

Más allá de lo operativo, el paso sugiere una reconfiguración de prioridades. En un contexto de tensiones con Brasil, alejamiento de los BRICS y acercamiento activo a Israel y EE. UU., Milei busca reafirmar su estrategia hemisférica mirando al norte. El Visa Waiver representa, además del alivio para viajeros frecuentes, una señal geopolítica de confianza mutua entre Buenos Aires y Washington.

Resta ver si el entusiasmo mutuo se traduce en hechos concretos. Por ahora, lo que hay es un expediente en marcha, una voluntad política firme y una región donde viajar sin visa sigue siendo una excepción, no la norma.

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