Aprender para seguir trabajando: el desafío urgente de la formación continua

22 juin 2025 - 10:55

Más del 80 % de los trabajadores adultos en América Latina cree que debe seguir formándose para mantenerse activo en un mercado laboral que cambia rápido. Sin embargo, la mayoría enfrenta barreras prácticas: falta de tiempo, recursos o acceso a programas adecuados. Así lo muestra el informe Habilidades del futuro, publicado por Banco Santander tras encuestar a más de 15 000 personas en 15 países.

Los resultados apuntan a una transformación cultural pendiente: la formación ya no puede verse como una etapa previa al empleo, sino como una herramienta constante de adaptación. El 45 % de los encuestados considera que las habilidades blandas —comunicación, pensamiento crítico, trabajo en equipo— serán más valiosas que las técnicas en el futuro inmediato. Y un 61 % identifica áreas como inteligencia artificial, análisis de datos, idiomas y bienestar como claves para su desarrollo profesional.

La entrada de la IA en entornos laborales genera ansiedad. Seis de cada diez personas creen que dominar herramientas de inteligencia artificial será decisivo para conservar su empleo. Una de cada tres teme ser reemplazada por la automatización en los próximos años.

En América Latina, la voluntad de aprender es alta, pero el entorno no siempre acompaña. Casi la mitad de los trabajadores recurre a la autoformación, mientras que un 39 % critica la oferta pública disponible, y un 43 % reclama mayor implicación por parte de las empresas.

Ante ese panorama, iniciativas como Santander Open Academy intentan ofrecer respuestas. La entidad prevé invertir 400 millones de euros entre 2023 y 2026 en programas de formación gratuita y emprendimiento, en colaboración con universidades internacionales.

El informe concluye que el desafío ya no es solo tecnológico, sino estructural: si los trabajadores deben reinventarse a lo largo de su vida, los sistemas educativos, las empresas y los Estados deben cambiar la forma en que entienden el aprendizaje. No se trata de “volver a estudiar”, sino de no dejar nunca de hacerlo.

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