A un mes del atentado, nuevo procedimiento quirúrgico para Miguel Uribe Turbay

03 juillet 2025 - 16:48

Miguel Uribe Turbay, senador de oposición y precandidato presidencial colombiano, fue sometido la mañana de este jueves a un nuevo procedimiento quirúrgico. El pronóstico es reservado.

Uribe Turbay sufrió un atentado el pasado 7 de junio durante un acto político en el occidente de Bogotá. Desde entonces, permanece internado en la Fundación Santa Fe de la capital colombiana, donde se le han realizado varias operaciones.

El lunes 17 de junio, Uribe fue operado de urgencia por un sangrado intracerebral agudo. Por la tarde, la Fundación Santa Fe informó que la condición del senador era “extremadamente crítica” debido a un edema cerebral persistente y un sangrado intracerebral “de difícil control”.

Días más tarde, en el reporte médico del 24 de junio, la Fundación Santa Fe indicó que el estado del senador era “grave” y de “pronóstico neurológico reservado”.

Cuatro personas permanecen detenidas, entre ellas el adolescente de 15 años, señalado como autor material del atentado perpetrado a cambio de dinero, y quien usó una pistola Glock que había sido vendida inicialmente en Arizona, Estados Unidos, en agosto de 2020. Uno de los detenidos indicó que un hombre conocido como Bayron, El Negro o El Costeño fue quien lo contrató. Las autoridades investigan si Bayron tiene relación con las disidencias de las FARC.

Las autoridades colombianas ordenaron extremar las medidas de seguridad para el senador y su familia, así como para quienes ejercen la política activa, especialmente los opositores al gobierno, señaló la prensa internacional semanas atrás. También ofrecieron una recompensa de hasta 3.000 millones de pesos para quien dé información que permita localizar a los responsables del atentado.

El escritor colombiano Andrés Hoyos planteó una hipótesis en su reciente columna respecto al atentado y los posibles implicados. Así, “Alias Iván Márquez, alias Iván Mordisco o los jefes del ELN, como el peligroso Pablito, deciden un mal día que el candidato presidencial Miguel Uribe Turbay representa un peligro para ellos y se enteran, vaya uno a saber por cuáles de los vasos comunicantes que este gobierno permite, de que el senador está mal protegido. Entonces ubican a Juan Sebastián Rodríguez Casallas”, el joven sicario que, como tantos otros en el país, no concede ningún valor a la vida, propia ni ajena.

La Fiscalía, que sigue las pistas que dejaron los disparos de Rodríguez Casallas, podría llegar a más implicados de peso o a los autores intelectuales del atentado. “Claro que, si lo que las disidencias o el ELN hicieron fue contratar al sicario, tomará un tiempo atar todos los cabos. De seguro algunos responsables ya estarán, digamos, en Venezuela, donde no pueden ser aprehendidos”, advierte Hoyos.

A un año de las elecciones presidenciales, cuando el presidente ha venido suspendiendo las extradiciones de cabecillas de disidencias de las FARC solicitados por EEUU para que respondan por delitos de tráfico de drogas ilícitas, lavado de activos y concierto para delinquir, seguirán conociéndose revelaciones del atentado a Uribe Turbay.

Las revelaciones del atentado contra la vida de Uribe Turbay tendrán consecuencias y repercusiones sobre el proceso electoral, además de la consecuente ruptura de las negociaciones de paz con esas organizaciones ilegales si se conocen o confirman sus implicaciones en el atentado criminal contra el político opositor. “¿Paz Total en medio de intentos de asesinato alevosos? (…) No sobra aclarar, supongo, porque en Colombia hay obviedades que dejan de serlo, que cualquier nuevo intento de matar a otro candidato o un desenlace fatal en el caso de Uribe Turbay –que no se puede descartar, desde luego– pondría al gobierno contra la pared”.

Compartir el artículo