Los más de 10 millones de pensionistas españoles verán incrementadas sus prestaciones en un 2,7% el próximo año por la revalorización automática vinculada a la inflación de los últimos doce meses. La medida, que beneficiará especialmente a las pensiones de jubilación cuya cuantía media alcanza los 1.511 euros mensuales, supone un coste adicional de 5.400 millones de euros para las arcas públicas. Mientras, la inflación se moderó hasta el 3% en noviembre tras seis meses de escalada, y el euríbor encadenó su cuarto mes consecutivo de repunte.
La revalorización de las prestaciones contributivas del 2,7% se aplicará desde enero del próximo año a una pensión media de jubilación de 1.511 euros mensuales. Para una pensión media del sistema, el aumento será de 498 euros anuales, según cálculos de la Seguridad Social. La pensión media del sistema de la Seguridad Social, que comprende las prestaciones de jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y favor de familiares, se situó en noviembre en 937 euros al mes, un 4,4% más que en el mismo mes del año anterior.
La actualización se produce en un contexto donde las prestaciones generales se revalorizan cada año con la media de inflación de los doce meses precedentes. Este mecanismo automático, establecido en la reforma de pensiones aprobada en marzo de 2024, garantiza que las prestaciones crecen por encima del promedio de inflación. Para ello, la norma marca una senda de subida con el umbral de pobreza hasta 2027, aunque el Gobierno aún tiene pendiente determinar cuánto subirán más allá de ese porcentaje básico.
Ascenso generalizado para todos los pensionistas
Todos los ciudadanos que cobran alguna pensión contributiva de la Seguridad Social, incluidos pensionistas de clases pasivas como funcionarios jubilados, verán incrementadas sus prestaciones en un 2,7% el próximo año. La pensión media de jubilación, actualmente fijada en unos 1.511,5 euros mensuales, significa que aquellos pensionistas que reciban una cantidad parecida pasarán a cobrar unos 1.552 euros, alrededor de 40 euros más al mes. La pensión de viudedad media, actualmente de 937 euros al mes, pasará a unos 962 euros, unos 25 euros más, en cifras redondas.
Las pensiones no contributivas o asistenciales, así como las pensiones mínimas contributivas, subirán previsiblemente más del 2,7% según establece la ley para aproximar las todas las pensiones al umbral de pobreza. No obstante, esta es una decisión del Gobierno que tiene pendiente comunicar en próximas días cuánto subirán estas modalidades de pensión.
La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, declaró ayer que la revalorización conforme al IPC constituye una medida fundamental. Los pensionistas tienen garantizado el mantenimiento de su poder adquisitivo de año próximo, con la subida de sus pensiones conforme a la inflación real. El Gobierno trabaja para que el sistema garantice rentas dignas después de nuestra aportación, de manera que nadie vea mermado su nivel contributivo y retributivo.
La cuantía de revalorización de las pensiones se conoce apenas dos días después de que la inflación general se confirmase en el 3% en noviembre. Esto es así porque para que las pensiones por regla general se revalorizarán cada año con la misma tasa que el promedio de la inflación de los últimos doce meses precedentes entre noviembre del ejercicio vigente y noviembre del precedente. En este caso, el cómputo medio de inflación interanual en esos doce meses ha resultado ser el IPC.
Recomendaciones de la OCDE sobre el sistema
La OCDE recomendará a España tomar medidas en materia de pensiones. La organización recomendó frenar el aumento de la brecha entre ingresos y gastos que augura para los próximos años en el sistema español las variaciones recientes en la demografía. Estas recomendaciones se han focalizado en aumentar los ingresos, sin frenar el aumento del gasto. Pero entre estas posibles medidas no estará, con toda seguridad, modificar la actualización de pensiones conforme el IPC, mecanismo que fue acordada por una mayoría en el Congreso a finales de 2021.
A pesar de que el PP, la CUP y ERC se opusieron frontalmente a la reforma que recogía la revalorización por ley, los populares se han mostrado recientemente a favor de la presente actualización obligatoria conforme a la inflación de noviembre. Descartados cambios en el diseño de la pensión o su cuantificación, la OCDE quiere abrir más negociaciones para la renovación de la normativa. Las recomendaciones del Pacto de Toledo se tendrán que abordar en futuras negociaciones dadas por la OCDE a España, como la vinculación de la cuantía de las pensiones al aumento de la esperanza de vida o el cambio en la fórmula de cálculo que sirve para el cómputo de los derechos al pensionarse.
La OCDE también recomienda cantemos para contener el gasto mediante reducciones en la edad de jubilación, opciones que según los expertos no sean probables. Una nueva revisión del sistema incluye ampliar la base de cálculo de las 25 últimas años cotizados para que el cálculo incluya todos peores ejercicios del periodo de vida. Se recomienda que esa progresiva se terminarán computando los 27 años con mejores cotizaciones a partir de 2038. No obstante, se recomienda también que se descarten los dos ejercicios completos con peores cotizaciones. Esta ampliación de plazos, según un estudio del 2016, según mandataron en su momento se aprobaron los cambios.
En cualquier caso, la última reforma del sistema incluyó la denominada la cláusula de cierre, que establece la supervisión trianual del déficit del sistema por parte de la AIReF. Este examen por parte de la Autoridad fiscal técnica incluye la adopción de medidas si es necesario. Uno de estas recomendaciones es el no incremento de cotizaciones si no hubiera aumentos para para su circuito vía gasto público.
El caso es que se produzca un crecimiento excesivo del gasto en pensiones sin acompañamiento de nuevos ingresos contributivos. La cuantía de revalorización se conoce apenas dos días después de que la inflación general se confirmase en el 3% en noviembre.
Moderación de la inflación y repunte del euríbor
La inflación dio un ligero respiro en noviembre, con un descenso de una décima que la deja en el 3% anual después de haber escalado en seis meses, según publicó el Instituto Nacional de Estadística. En la primera vez que se modera desde mayo, hace seis meses, aunque el camino para seguir atenuado queda aún lejos. Se espera que la inflación vuelva a repetirse en diciembre debido al peculiar efecto base, dado que la comparativa con el mismo mes del año pasado se realizará con diciembre de 2024, que experimentó una fuerte subida de precios.
Detrás de la desaceleración de la inflación en noviembre está sobre todo la bajada del precio de la electricidad, y en menor medida, los de la categoría de ocio y cultura, cuyos precios bajan, pero menos que en el mismo mes del año pasado. Por el contrario, no ayudan alza la subida de alimentos y bebidas no alcohólicas. En términos mensuales, el repunte de la inflación general es del 0,37%, mientras que la subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados y que mide mejor el panorama económico real, se situó en noviembre en el 2,7%, una décima por encima de la tasa de octubre.
Mientras la inflación se modera, el euríbor cerró noviembre en una media del 2,217% tras la congelación de los tipos de interés del BCE en su reunión de octubre. Se espera que el BCE efectuara como mínimo un recorte de tipos adicional durante diciembre, aunque los más optimistas auguran dos reducciones. Este valor en noviembre no refleja aún una cierta regresión. En concreto, representa que se sitúa en niveles sensiblemente por debajo de hace un año, con revisión semestral por primera vista real dado desde hace años.
Para aquellos que tienen revisión semestral de su hipoteca se retrasará hasta la primavera. Mientras tanto, este mes de noviembre experimenta un cambio brusco de tendencia. Mientras tanto, este mes de noviembre representa un punto de inflexión ya que, en España, según el INE, es de 1.345.673 euros a pagar en 25 años, se ahorrará una media de apenas 31 euros al año.
El Ibex, por su parte, encadenó cinco meses consecutivos al alza por primera vez desde 2014, reforzado tanto por la volatilidad como por valiosos resultados empresariales caracterizado por la volatilidad y buenos resultados de los valores tecnológicos. El Ibex ha cerrado noviembre con una subida del 2,1% respecto al inicio del ejercicio y cinco positivos al alza. Si bien no es su mejor racha desde que en 2020 inició siempre más de un 26%, sí es la primera vez en más de una década que encadena cinco crecimientos seguidos de manera ininterrumpida. Esto supone un paso firme hacia convertirse en uno de los mejores índices de los últimas años en una alza de más del 40%.