Esta semana se han conocido detalles de una operación conjunta realizada por la Policía Nacional de España, la Administración de Control de Drogas Estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) y las autoridades policiales de Países Bajos, quienes han desmantelado la “oficina” del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en España, este cártel es una poderosa organización criminal mexicana con presencia en 40 países.
La Policía de España ha detenido a 20 personas vinculadas a la “oficina” del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en España, durante dos intervenciones realizadas semanas atrás en ciudades de Madrid, Ávila, Bilbao, Valencia y Toledo, según detalló a CNN un agente de la Policía Nacional con conocimiento de la operación. Quince de los detenidos se encuentran en prisión provisional y dos son objetivos prioritarios de la DEA.
Entre los detenidos hay personas de origen colombiano, mexicano, español e italiano que estaban dedicadas a ingresar a Europa grandes cargamentos de cocaína y metanfetamina procedentes de Sudamérica y que arribaban a puertos de Portugal y Países Bajos, siguiendo la información de la Policía a la cadena americana.
La siguiente estación era el traslado de los estupefacientes a España, escondidos en maquinaria industrial de gran tonelaje, y según se estableció a partir de las fuentes, el cártel lograba operar de esta manera valiéndose de la estructura logística de un empresario de Ávila, para luego almacenarlos en fincas ubicadas en la sierra de Madrid y en Ávila.
El empresario apoyaba las labores de la organización criminal a través de varias sociedades mercantiles de su propiedad, según ha dicho la Policía, lo que a su vez le permitía blanquear las ganancias económicas obtenidas.
En lo que respecta a la distribución a nivel nacional, la operación se coordinaba desde una instalación en La Adrada (Ávila) y desde allí partían hacia Valencia y Bilbao, usando los compartimentos ocultos de algunos vehículos.
En cuanto a la distribución internacional, el cártel contaba con otra finca en Talavera de la Reina (Toledo), allí recibían la maquinaria industrial en la que habían camuflado los estupefacientes y desde esa locación los redirigían hacia Italia, siguiendo los detalles del informe policial.
La operación inició meses atrás, en febrero, y tuvo un momento clave antes del verano cuando agentes de la Policía Nacional detectaron en Valencia un cargamento de 30 kg de estupefacientes que iba a ser distribuido. El hallazgo le permitió al cuerpo de seguridad establecer la conexión con el cártel mexicano CJNG.
Las detenciones tardaron unos meses más, por un lado, hasta que la organización criminal recibió más cargamento y, por el otro, hasta que regresó parte de los enviados del cártel. Estas personas viajaban regularmente a España por periodos cortos (de unos tres meses) y se alternaban con otros miembros de la estructura criminal.
“En total, en esta operación, dirigida por el Juzgado Central de Instrucción Número 2 de la Audiencia Nacional y por la Fiscalía Especial Antidroga, la Policía Nacional incautó 1.870 kilos de cocaína, 375 kilos de anfetamina, 275.000 euros en efectivo, criptomonedas por valor de 15.000 USDT, 3 armas cortas de fuego, 15 vehículos y 14 kilos de plata”, puntualiza CNN.
En ese sentido, Armando Rodríguez Luna, experto en temas de seguridad e inteligencia, ha indicado al medio citado que el Cártel de Jalisco Nueva Generación ya tiene presencia en alrededor de 40 países.