El extranjero de Camus, de François Ozon, próximamente en España

20 novembre 2025 - 19:49

La adaptación de la célebre novela de Albert Camus, El extranjero, ha sido llevada al cine este año por el director francés François Ozon y se estrenará en España el próximo 19 de diciembre.

El clásico de la literatura universal, El extranjero, escrito por Albert Camus y que se publicó en 1942, se mantiene desafiante y vigente para lectores, cineastas e incluso traductores.

Benjamin Voisin es quien le ha puesto cara a ese Meursault. Y el árabe asesinado aquí tiene nombre: Moussa Hamdani. Sincretismo y amalgama, entre fidelidad al texto y a su trama y libertad creativa, se dice del vigésimo cuarto largometraje de François Ozon que se ha estrenado en Francia, semanas atrás.

Escuchar y leer previamente a Ozon, comentando detalles del proceso de producción, el desarrollo de la historia, sus elecciones, locaciones, incluso que el filme se haya realizado en blanco y negro y no a color, son observaciones pertinentes a la hora de ver la película, no ya con la expectativa de encontrar la novela y todas sus secuencias puestas en la pantalla grande, sino elegir verla y apreciar cabalmente el resultado en su justa dimensión, como una adaptación.

Admito que incluso la película ha sido sorprendente y lo digo como lectora obsesionada que tiene a esta obra como su lectura recurrente favorita de todos los tiempos. Sentí enorme alegría al constatar que guarda fidelidad al texto y es cuidadosa y delicada en los detalles. La historia y el lenguaje son tratados con sobriedad, respeto y prolijidad. Deben sufrir algunas transformaciones y adaptaciones para lograr un mejor resultado y una mayor aproximación al receptor del contenido, es decir, en esa mediación entre el observador y la pieza cinematográfica. Pero esto es algo que, por otra parte, no sólo sucede con la película, también con las versiones de la novela en otros idiomas.

Son muchos los traductores que han dicho sin dudar que la traducción es una traición. Otros seguimos viendo la traducción como ese puente que nos conecta con mundos desconocidos a los que de otra manera no podríamos acceder. Sandra Smith, traductora de El Extranjero al idioma inglés (The Outsider, en inglés), a quien he estado leyendo esta semana y quien ha sido reconocida por su manejo respetuoso y fiel del texto, ha explicado que el traductor se enfrenta a diferentes desafíos y debe tomar decisiones respecto al uso o no de algunas palabras, expresiones o frases para lograr transmitir o reflejar de modo más eficiente aquello que el autor y sus personajes quieren expresar, teniendo en cuenta el contexto, que muchas veces atraviesa y excede la traducción literal de una palabra o sentencia que por sí sola no va a ilustrar al lector respecto de lo que realmente está diciendo o narrando el escritor. Y ello me lleva a suponer que también el director de esta película ha enfrentado sus propios y múltiples desafíos.

La prensa francesa indicaba meses atrás que François Ozon tiene predilección por las historias íntimas y universales, así como por explorar temas que abarcan la soledad o el absurdo. Benjamin Voisin, quien interpreta a Meursault, ha sido ganador del Premio César al Mejor Actor Revelación por Ilusiones perdidas. El reparto se completa con Rebecca Marder (Mi crimen), Pierre Lottin (Cuando llega el otoño), Swann Arlaud (Anatomía de una caída) y Denis Lavant, quien ostenta un lugar relevante en las películas de Leos Carax.

La película ha sido filmada en blanco y negro y adopta una estética austera y expresionista. La decisión de Ozon en ese sentido responde a la intención de dotar a la película de “una dimensión atemporal”. “Nuestro recuerdo del pasado es en blanco y negro, especialmente el de la Argelia francesa. Decolorizar los decorados los hace, en cierto modo, más precisos”. Me sorprendió que la película, quizá por su manejo en blanco y negro, logra escenas muy pulcras y limpias que en mis sucesivas lecturas de la novela son, para decirlo con los españoles, de aspecto muy cutre, pobre y descuidado.

El rodaje se realizó principalmente en Marruecos y especialmente en Tánger, una elección que trata de recrear la atmósfera de ese Argel de 1930. “Nos hubiera encantado filmar en Argelia, pero el clima político allí es demasiado tenso”, admitió el director. De ahí que Tánger coadyuvo a recrear una Argelia reimaginada. La intensidad de la luz y del sol y la afectación que estos ejercen sobre ese Mersault indiferente, impasible y casi imperturbable a los hechos y a las relaciones, a los sentimientos y a las emociones, a las causas y a los efectos, importan tanto en el texto como en la película.

La película se exhibió en el Festival de Cine de Venecia, a principios de septiembre, y se estrenó en los cines franceses el pasado 29 de octubre. “Adaptar un libro tan conocido siempre implica cierto grado de traición”, destacó Ozon en Venecia. “Quería recuperar el poder del silencio y la luz que impregnan la novela, sin congelar su significado”. La película se estrenará en España el próximo 19 de diciembre.

 

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