El gigante japonés SoftBank Group ha vendido en octubre la totalidad de sus acciones en Nvidia, la empresa estadounidense líder mundial en chips de inteligencia artificial, por un monto estimado de 5.830 millones de dólares (unos 5.040 millones de euros). La operación, confirmada este martes en el informe semestral de resultados, marca un giro estratégico en el portafolio de inversiones del grupo dirigido por Masayoshi Son, que consolida su reposicionamiento en el epicentro del desarrollo global de la IA.
La venta se produce tras el cierre del primer semestre fiscal japonés (abril–septiembre), un período excepcionalmente positivo para el conglomerado, que registró un beneficio neto récord de 2,92 billones de yenes (16.386 millones de euros), casi el triple que en el mismo periodo del año anterior. Los ingresos se apoyaron precisamente en su cartera tecnológica vinculada a la inteligencia artificial, con OpenAI como principal catalizador.
De Nvidia a OpenAI: la apuesta total por la IA
SoftBank ha decidido concentrar su músculo financiero en OpenAI, la creadora del sistema ChatGPT, con la que firmó a comienzos de año un acuerdo de asociación estratégica y una inversión conjunta de 40.000 millones de dólares. Según el propio informe, entre abril y septiembre la compañía obtuvo ganancias de 2,16 billones de yenes (12.121 millones de euros) procedentes de estas nuevas inversiones.
Analistas de mercado interpretan la desinversión en Nvidia como una maniobra de consolidación: después de beneficiarse de la revalorización bursátil sin precedentes de la empresa de chips —cuya capitalización superó el billón de dólares—, SoftBank decide capitalizar sus beneficios para redirigirlos a proyectos donde mantiene mayor control y participación directa.
El grupo japonés, que en años recientes había atravesado pérdidas millonarias por la volatilidad de su fondo Vision Fund, parece ahora recuperar su narrativa de éxito, volviendo a ocupar el segundo lugar en capitalización bursátil en la Bolsa de Tokio, solo por detrás de Toyota.
El ecosistema global de la inteligencia artificial
La decisión de SoftBank llega en un momento de euforia y concentración estratégica en el sector de la IA. Mientras Nvidia continúa dominando el mercado de procesadores, el gigante japonés busca convertirse en un actor integral del ecosistema: financiando startups, liderando alianzas tecnológicas y promoviendo la creación de infraestructuras de datos y chips propios.
“Estamos entrando en una nueva era en la que la inteligencia artificial redefine la economía global. SoftBank quiere ser el corazón de esa transformación”, declaró Masayoshi Son en la presentación de resultados. Su estrategia apunta a combinar la inversión financiera con la creación de sinergias entre sus participadas en telecomunicaciones, robótica y automatización industrial.
Un movimiento con impacto mundial
El anuncio repercutió de inmediato en los mercados asiáticos, donde las acciones de SoftBank cerraron con una ligera alza del 1,3%. Analistas en Tokio y Nueva York coinciden en que la venta no supone un distanciamiento con Nvidia, sino una rotación natural de cartera tras un ciclo de beneficios extraordinarios.
Con esta operación, SoftBank refuerza su posición como inversor estratégico global, abriendo una nueva fase de competencia tecnológica que involucra a Asia, América y Europa. La inteligencia artificial ya no es solo una promesa: es el nuevo terreno donde se redefine el poder económico.