Las ausencias de la IV Cumbre UE-CELAC

11 novembre 2025 - 09:53

Este fin de semana ha tenido lugar la IV Cumbre UE-CELAC en el Caribe colombiano. El encuentro estuvo marcado por notables ausencias tanto de América Latina como de Europa. Ni el presidente francés Emmanuel Macron, ni el canciller alemán, Friedrich Merz, ni la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von Der Leyen, ni Claudia Sheinbaum, ni Javier Milei, ni Gabriel Boric, solo por citar algunos mandatarios, hicieron presencia en Santa Marta. Algunos medios sugieren que ante ausencias tan notables fue la presencia del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva la que salvó la Cumbre.

El Caribe, que viene siendo protagonista en las últimas semanas por los ataques de Estados Unidos sobre presuntas embarcaciones de narcotraficantes, ha sido objeto de atención este fin de semana con motivo de la IV Cumbre UE-CELAC que acogió Colombia y que el gobierno de ese país decidió celebrar en Santa Marta, una ciudad del Caribe colombiano. En su día la elección de la sede supuso críticas al gobierno colombiano porque incluso si es una ciudad acogedora no posee la infraestructura y la capacidad para celebrar ese tipo de eventos a diferencia de ciudades como Bogotá, Medellín e incluso Cartagena. Sin embargo, el gobierno colombiano siguió adelante.

La prensa internacional ha destacado, al término de la Cumbre, que el evento estuvo marcado por la ausencia de líderes europeos y latinoamericanos. Incluso dejando entre líneas que el presidente francés, Emmanuel Macron desairó a su homólogo colombiano, habida cuenta de su presencia en Brasil y en México, en las horas previas a la Cumbre, y su negativa sin explicaciones a participar de esta cuando Francia ha buscado jugar un rol protagónico como líder de Europa a diferentes niveles.

Casi todos los países enviaron representantes de segundo y tercer nivel, pero la presencia de jefes de gobierno o de Estado fue exigua. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea no asistió. Destacaron a este respecto Brasil, Portugal, España, Países Bajos, Guyana, San Cristóbal y Nieves, Dominica y Granada. Y los vicepresidentes y ministros de Relaciones Exteriores que hicieron presencia. Otro hecho llamativo fue la ausencia de delegaciones de Ecuador y de Bolivia.

La Alta Representante de la Política Exterior Europea, Kaja Kallas, dijo que prefería concentrarse en las presencias que en las ausencias, al ser consultada por la ausencia de la presidenta de la Comisión Europea.

Kallas dijo, en relación con la coyuntura del Caribe por cuenta de las acciones estadounidenses, «Nuestra posición es muy clara, según la ley internacional se puede usar la fuerza solo por dos razones. Para autodefenderse o sobre la base de una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”.

Antonio Costa, presidente del Consejo de la Unión Europea, observó que en un momento de «amenaza al derecho internacional, a la soberanía y a la integridad territorial. Todo esto nos hace bregar por una respuesta conjunta”, subrayó.

La coyuntura política internacional lleva a coincidir a los miembros de la UE y de la CELAC respecto a cuestiones clave como la defensa del multilateralismo, los acuerdos, las negociaciones y las inversiones. Aunque es en el cómo donde a menudo hay deferencias. «Hoy en Santa Marta enviamos una señal, elegimos el diálogo versus la fragmentación. El futuro solo puede hacerse juntos, debe pertenecer a todos o no pertenecerá a nadie”, dijo Costa, ex primer ministro de Portugal.

Las ausencias no han caído bien en Colombia, incluso si en algunos casos hubo disculpas de los ausentes, ya sea por la confluencia y multiplicidad de cumbres o la distancia geográfica, las justificaciones no han sido del todo convincentes. Se advierte, en cambio, que las tensiones entre Bogotá y Washington y los ataques de Estados Unidos sobre presuntas embarcaciones dedicadas al narcotráfico en el Caribe podrían tener mayor incidencia en las ausencias deliberadas de los líderes políticos europeos y latinoamericanos.

Hay quienes han señalado que la presidenta de la Comisión Europea tenía la obligación institucional de representar a la Unión Europea en ese encuentro. De todas formas, las ausencias europeas no parecen ser el mayor problema para los latinoamericanos. Tan solo en la última semana, América Latina ha dejado en evidencia su fragmentación, en algunos casos con desavenencias severas y rupturas diplomáticas, así como su dificultad de coincidir y alcanzar puntos de acuerdo.

La declaración conjunta de la UE y la CELAC hizo alusión mesurada a temas que entrañan enorme complejidad sobre su legitimidad y legalidad, como los bombardeos estadounidenses contra embarcaciones del narcotráfico que ya han causado unos 70 muertos, además de una condena a la agresión rusa en Ucrania, un tema sobre el que no fue posible alcanzar una declaración conjunta en la cumbre precedente celebrada en 2023 en Bruselas.

La declaración esta vez se refirió a «la importancia de la seguridad marítima y de la estabilidad regional en el Caribe», exaltando la importancia del diálogo y la paz y el rechazo a la «amenaza» y al «uso de la fuerza» que vaya en contra del derecho internacional, evitando profundizar en detalles sobre los que pueda haber tensiones interpretativas.

Adicionalmente, fue posible alcanzar un acuerdo para el fortalecimiento de la cooperación multilateral y el abordaje de problemáticas que afectan la región.

El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, explicó que el documento de 52 puntos —que no fue firmado por Venezuela— es el resultado de un proceso de integración a pesar de las diferencias ideológicas de los asistentes a la Cumbre.

Kallas observó que Venezuela y Nicaragua se desmarcaron de la declaración final por desacuerdos en relación con la guerra en Ucrania. Caracas pide respeto al derecho internacional, pero «el ataque flagrante a otro país (Ucrania) no le preocupó», puntualizó.

 

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