Zohran Mamdani: el nuevo rostro del socialismo americano

02 novembre 2025 - 08:02

El ascenso de un joven musulmán y socialista que puede transformar la política urbana en Estados Unidos.

Por primera vez en más de un siglo, Nueva York podría tener un alcalde que encarne una ruptura generacional, cultural e ideológica con el establishment demócrata. Zohran Mamdani, 34 años, hijo de inmigrantes de Uganda e India, diputado estatal del Queens, encabeza las encuestas para convertirse en el próximo alcalde de la ciudad más emblemática de Estados Unidos. Su victoria significaría más que un simple cambio político: sería la consolidación de una corriente progresista que busca redefinir el futuro del Partido Demócrata.

Mamdani representa una nueva sensibilidad dentro de la izquierda estadounidense, influida por figuras como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, ambos entre sus principales aliados. Los tres compartieron escenario ante más de 13.000 personas en un estadio del Bronx, un gesto que recuerda los viejos mítines de los años sesenta, pero con un lenguaje del siglo XXI. Su discurso mezcla justicia social, inclusión racial y crítica al poder corporativo, en un tono directo que resuena entre jóvenes, minorías y trabajadores precarizados.

Su ascenso, en apenas un año, sorprendió tanto a republicanos como a demócratas tradicionales. Tras vencer en las primarias al exgobernador Andrew Cuomo, que ahora se presenta como independiente, Mamdani ha conseguido situar en el centro del debate ideas que antes eran marginales: transporte público gratuito, congelamiento de alquileres, supermercados municipales y un aumento de impuestos a las rentas millonarias. Sus propuestas, radicales para el contexto estadounidense, seducen a una base social urbana y diversa, cansada del discurso neoliberal.

Analistas como Robert Shapiro, profesor de la Universidad Columbia, explican que el fenómeno Mamdani combina carisma y pragmatismo. “Es un candidato populista en el sentido noble del término —dice—, conecta con la gente común y habla su lenguaje. La incógnita está en cómo convertirá su visión en políticas concretas.” Pero detrás de esa incertidumbre se asoma una convicción más profunda: la necesidad de reinventar la democracia urbana.

Su origen musulmán añade una dimensión simbólica. Nacido en Kampala y criado en Nueva York desde los siete años, Mamdani se define como “hijo de la ciudad y del mundo”. En tiempos de tensiones raciales y polarización religiosa, su candidatura ofrece un espejo alternativo a la narrativa del miedo. Su voz, que se opone abiertamente a las políticas de Israel en Gaza, ha dividido al Partido Demócrata y mostrado que la izquierda norteamericana vive una mutación ideológica irreversible.

Si las encuestas aciertan, Mamdani se convertirá en el primer alcalde musulmán y el más joven en gobernar Nueva York desde 1892. Su victoria tendría efectos que van más allá de los límites de la ciudad. En vísperas de las elecciones legislativas de 2026, la derecha republicana ya prepara el argumento: un alcalde socialista en la capital financiera del mundo. Pero el mensaje que emerge del otro lado es distinto: la búsqueda de un modelo más humano y equitativo en el corazón del capitalismo global.

Desde América Latina, la figura de Mamdani despierta interés y cautela. Su discurso sobre redistribución, vivienda y transporte gratuito conecta con debates presentes en Bogotá, Buenos Aires o Ciudad de México. En su éxito —o en su fracaso— se juega algo más que el futuro político de Nueva York. Se mide la capacidad del progresismo contemporáneo para transformar la esperanza en gestión, y la utopía en política pública.

La ciudad que nunca duerme podría volver a ser el laboratorio del cambio.

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