Israel impide que el escritor palestino ganador del Booker árabe viaje a España

31 octobre 2025 - 10:40

Basim Khandaqji, quien pasó 21 años en prisión y escribió desde su celda la obra que le valió el Premio Internacional de Ficción Árabe 2024, tenía previsto acudir al festival Pan y Roses en Oviedo y Madrid. El Gobierno de Netanyahu también vetó a su hermano Yousseff como representante. La prohibición ha provocado una enérgica protesta del Gobierno asturiano, que denuncia la violación de los marcos normativos democráticos y del derecho internacional.

La literatura palestina vuelve a enfrentarse a los muros de la ocupación. Basim Khandaqji, escritor de 42 años que logró en abril de 2024 el International Prize for Arabic Fiction con su novela «Una máscara del color del cielo», no podrá viajar a España para presentar la edición en castellano de su obra galardonada. El Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu ha prohibido el desplazamiento del autor, quien fue liberado este mes tras permanecer 21 años en prisión acusado de participar en la Segunda Intifada. La decisión ha generado indignación en los círculos culturales españoles y una protesta oficial del Gobierno asturiano.

Khandaqji había confirmado su participación en el festival de literatura social Pan y Roses, organizado por la dirección general de Agenda 2030 del Gobierno asturiano, con actos programados en Madrid y Oviedo. Sin embargo, pese a encontrarse formalmente en libertad tras el reciente intercambio de prisioneros entre Israel y la resistencia palestina, el autor permanece deportado en Egipto y sus movimientos están severamente limitados por las autoridades israelíes. El escritor, que fue detenido en 2004 cuando tenía 21 años y condenado a cadena perpetua, se encuentra ahora en un limbo legal que le impide ejercer su derecho a la movilidad internacional.

La situación se agravó este martes cuando el Gobierno de Netanyahu denegó también el permiso de viaje a Yousseff Khandaqji, hermano del escritor y residente en Nablus, quien iba a acudir a España para representarle en los eventos literarios. La doble negativa ha imposibilitado cualquier presencia física de la familia del autor en el festival, frustrando así la esperada presentación de una obra que ha sido aclamada internacionalmente como una de las más importantes de la literatura árabe contemporánea.

Juan Ponte, director de Agenda 2030 del Gobierno asturiano, manifestó su «enérgica protesta» ante el veto israelí. «La fuerza ha vuelto a convertirse en el elemento decisorio en las relaciones internacionales, sustituyendo los principios más elementales del derecho internacional y los marcos normativos democráticos», lamentó el responsable político. Desde la organización del festival se trabaja en encontrar alternativas para que la voz de Khandaqji pueda llegar de alguna forma al público español, aunque las opciones son limitadas dadas las restricciones impuestas.

Una obra escrita entre rejas

 La novela que ha catapultado a Khandaqji al reconocimiento internacional fue escrita completamente desde la cárcel, como toda su producción literaria. El escritor, militante comunista y doctor en ciencias políticas, ha publicado durante sus dos décadas de encarcelamiento cuatro novelas y tres poemarios, además de 250 artículos para revistas especializadas como Palestinian Studies. Su obra ha sido objeto de campañas de desprestigio por parte de medios israelíes, pero el jurado del premio más prestigioso de la literatura árabe reconoció en abril la calidad excepcional de «Una máscara del color del cielo».

La novela fue seleccionada entre 133 títulos presentados al certamen, convirtiéndose en la primera obra escrita desde una prisión israelí que alcanza este galardón en las 17 ediciones del premio. El propio Khandaqji no supo que había ganado hasta junio de 2024, cuando lo descubrió de manera fortuita durante un interrogatorio en prisión. Su hermano Yousseff recogió el premio de 50.000 dólares en su nombre durante la ceremonia celebrada en Abu Dabi, aunque el Servicio de Prisiones de Israel había advertido previamente que no permitiría que el autor recibiera el dinero del galardón.

El proceso creativo de Khandaqji en prisión ha sido descrito por su hermano como heroico. Escribía antes del recuento de prisioneros y antes de que los guardias comenzaran sus rutinas matutinas, logrando redactar aproximadamente dos páginas diarias. Con frecuencia, esos papeles eran confiscados y destruidos por los carceleros, una práctica común que afecta a todos los presos que intentan escribir en las cárceles israelíes. Pese a estos obstáculos, el autor consiguió contrabandear sus manuscritos fuera de la prisión para su publicación.

«Una máscara del color del cielo» narra la historia de Nur, un joven palestino huérfano de madre que sobrevive en un campo de refugiados de Ramala junto a su padre, un antiguo combatiente de la Primera Intifada que salió de prisión convertido en un hombre silencioso y taciturno. Nur sueña con ser arqueólogo y con escribir novelas históricas de éxito, mientras mantiene correspondencia clandestina con Murad, su mejor amigo encarcelado por su actividad política. Un día, al comprar un abrigo viejo en un mercadillo, Nur encuentra el documento de identidad de Or Shapira, un judío asquenazí. Decide falsificar la tarjeta azul y comienza a trabajar en una excavación arqueológica bajo esa identidad.

La obra es una metáfora poderosa sobre el colonialismo y la ocupación. Al adoptar la máscara del ocupante, Nur experimenta el abismo que separa ambas realidades y vive una cruenta lucha interior en la que su nueva personalidad intenta borrar la árabe originaria. La novela muestra también una imagen crítica de la Autoridad Nacional Palestina, reflejando la corrupción y el anquilosamiento de antiguos combatientes de la Organización para la Liberación de Palestina. El padre de Nur, al salir de prisión tras la Primera Intifada, se encuentra desubicado en este nuevo escenario de compromisos y traiciones a los ideales por los que luchó.

Edición en castellano

La editorial gijonesa Hoja de Lata publicó la traducción al castellano de Alberto López Oliva en septiembre, con un prólogo de Luz Gómez, catedrática de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Autónoma de Madrid. La obra ha alcanzado un éxito notable en el mercado internacional, con traducciones confirmadas al inglés por Europa Editions, con publicación prevista para 2026, y al francés. El libro ha sido definido por críticos literarios como una lectura elegíaca e íntima que retrata la rabia, la perseverancia y el desencanto del pueblo palestino bajo ocupación.

Nabil Suleiman, presidente del jurado que otorgó el premio, destacó que la novela «fusiona lo personal con lo político de formas innovadoras». Yasir Suleiman, presidente del consejo de administración del certamen, subrayó la importancia histórica del galardón al señalar que era la primera vez en la historia del premio que una novela escrita literalmente detrás de los muros de una cárcel israelí lograba alcanzar a los lectores del otro lado. Khandaqji es el tercer escritor palestino en ganar este prestigioso reconocimiento, tras Ibrahim Nasrallah en 2018 y Rabai al-Madhoun en 2016.

La prohibición de viajar impuesta por Israel no solo afecta a la promoción literaria de Khandaqji, sino que simboliza las restricciones más amplias que enfrenta la cultura palestina bajo ocupación. El caso del escritor ilustra cómo, incluso tras ser liberado formalmente, los palestinos continúan sometidos a un sistema de control que limita sus movimientos y su capacidad de participar en la vida cultural internacional. El festival Pan y Roses, que busca precisamente abordar estas cuestiones de justicia social y libertad de expresión, se ha convertido así en escenario involuntario de la realidad que pretendía denunciar.

 

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