Kuala Lumpur.– El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se ofreció a actuar como mediador entre Estados Unidos y Venezuela, en un intento por frenar la creciente tensión militar entre ambos países. El anuncio se produjo durante una reunión con Donald Trump en la capital de Malasia, donde ambos mandatarios asistieron a la cumbre de la ASEAN.
Según el canciller brasileño Mauro Vieira, Lula planteó directamente el tema al mandatario estadounidense y expresó la disposición de Brasil a “promover la paz y el entendimiento” en la región. “América del Sur es una zona de paz, y el presidente Lula se ofreció a ser interlocutor, como lo fue en el pasado, para encontrar soluciones mutuamente aceptables entre Washington y Caracas”, declaró Vieira.
El encuentro, que duró unos 50 minutos, abordó también las disputas comerciales entre ambos países, especialmente las tarifas impuestas por Estados Unidos al acero y al aluminio brasileños. No obstante, el gesto diplomático de Lula dominó la atención mediática, al producirse en plena crisis caribeña tras el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, hacia aguas cercanas a Venezuela.
El gobierno brasileño teme que una incursión militar estadounidense provoque una desestabilización regional con impacto directo en la frontera amazónica. En declaraciones previas en Yakarta, Lula había advertido que “si cada país se siente con derecho a invadir el territorio del otro, desaparece el respeto por la soberanía”.
La Casa Blanca sostiene que las operaciones navales buscan combatir el narcotráfico, aunque no ha presentado pruebas que vinculen las embarcaciones destruidas con actividades ilícitas. Desde Caracas, Nicolás Maduro respondió con un llamado a la calma: “No a la guerra loca, paz para siempre”, dijo en un discurso televisado.
La propuesta de Lula, recibida con prudencia en Washington, refuerza su aspiración de recuperar para Brasil un papel de mediador global, en la línea de su política exterior de equilibrio entre potencias.